01 octubre 2020

BALI: TERRAZAS DE ARROZ DE TEGALLALONG- TEMPLO GUNUNG KAWI SEBATU- TEMPLO TIRTA EMPUL- TEMPLO MADRE- UBUB

 A la 7:00 horas nos despertamos ya mucho más descansados y con ganas de comenzar a visitar la nueva isla, la verde y bonita Bali.


Según lo acordado con  los dueños del hotel, el desayuno estaba preparado a las 7:30 y que buena pinta tiene todo!!!


A las 8:00 horas recogemos en el hotel los vehículos de alquiler. Después de firmar el contrato y echarles un vistazo rápido, ya estamos preparados para nuestro primer día de visita en la isla.

Nos dirigimos a ver las famosas terrazas de arroz de Tegallalong, donde a primera vista ya podemos observar que los paisajes en Bali van a ser espectaculares.

La base alimentaria para esta parte del mundo es el arroz, pero hasta hoy no hemos tenido la oportunidad de ver los campos sembrados. La estructura montañosa del terreno no hace siempre la tarea de la agricultura fácil, pero los agricultores indonesios han sabido salvar el problema sembrando en terrazas y en forma escalonada sus cultivos, lo cual hace para los visitantes aún más bonito el paisaje.





Alfonso levanta el vuelo del dron y las imágenes desde el aire son aun más impresionantes.
Pagamos una propina en la entrada, y nos damos una hora para pasear por el recinto y descubrir todos los rincones de los arrozales.

Nuestro siguiente destino, el templo de Gunung Kawi Sebatu , dedicado al dios Vishnu, dueño de las aguas. El Templo cuenta con un bonito recorrido de manantiales y piscinas naturales, todo ello rodeado de una frondosa vegetación, lo cual hace el paseo más agradable debido al calor que en esos momentos hace.








Después de algo más de media hora, llegamos a uno de los templos más famosos de Bali, el Templo Tirta Empul, popular por su agua considerada como sagrada, donde los fieles acuden a purificarse y celebrar ceremonias religiosas.

En la entrada nos dejan un sarong para cubrirnos las piernas y nada más entrar nos encontramos con un pabellón cubierto donde la gente reposa a la sombra.
Luego llegamos a la gran atracción del templo, la gran piscina de piedra y de forma rectangular donde la gente acude a purificarse.
La piscina se alimenta de 12 fuentes, debajo de las cuales los fieles se mojan tres veces la cara, se enjuagan tres veces la boca y sumergen la cabeza bajo el chorro.
El ritual ha de hacerse en 10 de los caños que hay a lo largo de la piscina, lo cual ocasiona importantes aglomeraciones. Los otros dos caños, están reservados para las ofrendas a los muertos y en estos no se acerca nadie.




Al salir del templo buscamos un sitio donde comer, y encontramos un restaurante metido entre arrozales donde además de comer un rico plato de arroz nos deleitamos con las maravillosas vistas que teníamos.


Nada más comer ponemos rumbo a la siguiente visita, el Penelokan y Kintamani, desde donde obtendremos unas vistas fantásticas del  volcán Gunung Batur y del Lago.

Después de un gran ascenso y muchas curvas y adelantamientos llegamos a un mirador y no nos defrauda nada.



Descansamos un poco observando las vistas que nos ofrece este fantástico  mirador y retomamos nuestro transporte motorizado hasta la última visita del día, el Pura Besakih o Templo Madre. Es el más grande y sagrado de los templos de Bali, compuesto por 22 templos diferentes.
Situado en la ladera del Monte Agung, si, el volcán que tanta expectación causo en días posteriores. Este templo ha sufrido graves destrozos debido a un fuerte terremoto y la lava del volcán.
(Tenemos que decir que durante nuestra estancia en la isla tuvieron que cerrar el Templo debido a una erupción del volcán, donde desalojaron 14 kilómetros por precaución, por lo que tuvimos suerte de ir por esta zona el primer día, sino, no podríamos haberlo conocido).

Con la entrada contratamos un guía que nos llevaba por todos los rincones , el Templo principal es el Pura Penataran Agung, con diferentes áreas que representan las siete capas del universo.
Según vamos subiendo las vistas son más bonitas, y llegamos a la parte superior donde se encuentra el Pura Pangubengan, y desde aquí se obtienen las mejores vistas de todo el conjunto.





Nos despedimos de nuestro guía dándole una propina y las gracias por su buena explicación y decidimos que es momento de volver a Ubud al hotel, pero a pocos kilómetros encontramos un mercado de alimentación donde se amontona mucha gente a cenar y paramos a degustar los productos locales.


Ya de noche total nos vamos al hotel que todavía está bastante lejos y con tanto tráfico como hay en la isla nos lleva una hora de camino.

Nos damos una ducha y salimos a tomar una cerveza por nuestra zona y dar un paseo por Ubud, y sobre las 23:00 horas nos vamos a descansar, ha sido un día muy completo.


VOLCÁN IJEN- FERRY HASTA BALI- UBUD

 Como podéis imaginar, el despertado ha sonado tan pronto que no hemos madrugado, sino que más bien hemos trasnochado.


Son las 00:00 cuando montamos en la furgoneta que nos lleva a Paltuding Post, lugar donde nos apeamos en medio de la noche dispuestos a ascender al Ijen.

Lo primero que hacemos es alquilar una cazadora, porque a estas horas y a esta altura hace frío.

En breve llega el que será nuestro guía hasta llegar al cráter del volcán.
Comenzamos a caminar en medio de la oscuridad y enseguida vamos encontrándonos con otros grupos de turistas que se van parando a descansar.
La información que nos habían dado es que había 3 kilómetros y los haríamos en aproximadamente hora y media.
Las rampas son muy fuertes y el esfuerzo es grande, enseguida tenemos que quitarnos la cazadora y nos sigue sobrando ropa... el guía nos anima con un breve descanso para beber agua.
Seguimos el ascenso y las rampas no cesan, llega un momento en que yo casi me derrumbo y digo que ya no puedo más... pero el guía me dice que sólo quedan 200 metros hasta el descanso y que luego ya no había rampas, sino un ligero camino hasta llegar al final.

Llegamos todos muy sofocados y nos quedamos fríos, nos dejan descansar unos 15 minutos y enseguida comenzamos la marcha pero ya mucho más llevadera.

Sobre las 03:00 horas llegamos al volcán, es momento de ponernos las máscaras que nos dejan, ya que el olor a azufre es muy fuerte y corta la respiración.

Seguía siendo de noche total cuando comenzamos a descender por el cráter del Ijen, no es tarea fácil, nos vamos alumbrando con linternas y vamos sorteando grandes escalones de piedra y arena suelta.
Con algún que otro resbalón, fuimos llegando uno a uno a lo más profundo del cráter y allí comenzamos a ver a los trabajadores como licuan el azufre y lo suben hasta la cima del cráter (en verdad, estos hombres se ganan con mucho esfuerzo el pan de cada día).



Entre tanta oscuridad y tantas luces de linterna, se podía ver claramente las luces azules que se producen al juntarse los vapores de azufre con el calor que desprende de las fisuras del cráter .


Es increíble pensar que estamos dentro de un cráter de un volcán !!!. Según van pasando los minutos empieza a amanecer, es el momento de emprender la subida y ver el amanecer desde arriba.

Cuando llegamos a la cima del cráter ya es de día y en ese momento es cuando podemos ver la foto característica del Ijen, su bonito lago y el humo tan característico del lugar.


Los trabajadores ya han terminado su jornada y se juntan con el azufre extraído para emprender el descenso.



El viento comienza a extender los vapores  que salen del cráter y la situación se convierte en incómoda, los ojos pican, nos da por toser y hay que volver a ponerse la máscara.

A las 6:00 horas iniciamos el descenso de todo lo andado por la noche, y es cuando tenemos consciencia de las duras rampas que habíamos superado a oscuras.
La bajada se hace larga porque nos vamos resbalando mucho, jajaja
A las 7:00 horas ya estamos todos junto a la furgoneta que ya nos espera para emprender regreso al hotel, desayunar, ducharnos y prepararnos para salir dirección al ferry que nos llevará a la isla de Bali.

A las 9:00 ya estamos preparados y dispuestos a salir a coger el ferry.
Depende a qué lugar vayas en la isla de Bali nos van agrupando  a uno u otro lado, nosotros que vamos hasta Denpasar, nos dirigen dirigen hacia un autobús y dentro de éste nos introducimos dentro del ferry.
Una vez dentro, descendemos del bus para poder movernos a nuestro antojo, Alfonso aprovecha a comprarse una gorra, que suponemos el calor seguirá siendo sofocante en nuestro próximo destino.

El trayecto dura 45 minutos, volvemos al autobús y enseguida desembarcamos del ferry en el puerto de Gilimanuk, en la isla de Bali, ahora nos quedan unas tres horas largas hasta llegar a Denpasar por carretera.
En el camino nos quedamos dormidos, el autobús es muy estrecho y se hace incómodo.
Por un momento nos enteramos que hemos llegado porque la gente comienza a moverse y notamos que estamos parados.

Un poco desorientados, Alfonso pregunta si estamos ya en la estación de autobuses de Denpasar y así es, toca bajarnos del bus e intentar buscar un taxi que no nos cobre demasiado hasta la población donde tenemos el hotel de los próximos 5 días, Ubud.
Enseguida se ofreció un taxista a llevarnos y tras unos regateos, llegamos al acuerdo en el precio que nos cobrará hasta el hotel, 190.000 rupias.

En algo más de treinta minutos llegamos a Ubud, y callejeando un poco nos dejan en nuestro hotel, que aunque está situado en una calle un poco fea, como la mayoría en estos países, está en el centro de la ciudad.

Nuestros amigos colombianos ya están esperándonos en el hotel, pero nosotros llegamos tan cansados que lo único que podemos hacer es tomarnos un café de bienvenida que nos tienen en la entrada.

La habitación es grande, limpia y bonita, necesitamos una ducha para relajarnos y echarnos a dormir para estar bien espabilados al día siguiente, pero antes hablamos con la dueña para alquilar un par de motos y un coche.

Ya con las gestiones hechas y sabiendo que lo tendremos al día siguiente a las 8:00 de la mañana, dejamos pedido el desayuno para que  a las 7:30 estuviera todo preparado y no perder tiempo.

VOLCÁN BROMO- VIAJE HASTA SEMPOL VILLAJE

 Hoy según lo previsto, el despertador suena muy temprano, son las 2:00 de la madrugada, salimos fuera de la habitación a un baño público a lavarnos un poco y ya estamos preparados para salir hacia el volcán cuando nos digan.


En recepción alquilamos una cazadora ya que el frío es intenso a estas horas y aprovechamos a comprar una chocolatina que nos valga de desayuno, jajaja.

A las 2:30 horas nos montamos en un jeep junto con otros tres turistas más y hacia el mirador del Bromo que nos vamos.

Pensábamos que estábamos cerca, pero no, todavía teníamos fuertes subidas y casi 45 minutos de camino antes de que nos pararan en medio de una oscuridad total, con frío y muchísimos jeep llenos de gente que quieren ver lo mismo que nosotros.

No sabemos bien hacia donde tenemos que ir, pero poco a poco nos van guiando hacia un camino donde ya hay mucha gente preparada con cámaras de fotos y tomando café o calentándose en braseros.
Estamos muy despistados, pero los cinco componentes de nuestro grupo permanecemos juntos y vamos buscando un sitio donde creemos poder estar bien situados para ver el amanecer.

Después de algo más de hora y media se empiezan a ver los primeros colores del día, el sol empieza a aparecer por el horizonte, pero todavía no vemos nada del volcán.
Pero en unos minutos la claridad ya nos enseña lo que queríamos ver, envuelto en una niebla aparece el imponente volcán y otros del entorno.



La estampa era un bonito regalo para Alfonso que hoy cumple años en este magnífico entorno!!!
Aprovechamos cualquier hueco para hacer fotos, y aunque el frío seguía siendo intenso, el sol ya iba haciendo su trabajo y poco a poco íbamos desabrigándonos.



Ya con el sol bien arriba, emprendemos el camino de regreso al jeep para que nos lleve hasta el cráter.
Nos dan una hora y media para subir hasta el volcán y regresar, y aunque nos parece difícil poderlo hacer en este tiempo, nos ponemos en marcha y enseguida llegamos a la base desde donde comienza una larga escalinata abarrotada de gente que accede al cráter.


La sensación de encontrarnos en el borde del cráter y estar escuchando el ruido ensordecedor que sale de la tierra, es algo que no se explica fácilmente.





Luego Alfonso se apartó del grupo y se fue a volar su juguete, de donde tenemos unas fotos impresionantes.



Una hora más tarde estamos los cinco del grupo junto al jeep para que nos lleve al hotel donde nos espera un rico desayuno indonesio y que a estas horas nos sienta estupendo.
Nos retiramos a la habitación a lavarnos y cambiarnos de ropa. Sobre las 10:30 estamos saliendo hacia Probolinggo para nuevamente ir al centro donde nos iban a juntar y según la excursión contratada, nos montaban en una furgoneta diferente.
Nosotros nos vamos hacia Sempol Villaje, lugar donde dormiremos esta noche un rato antes de ir hacia el volcán Ijen.

El resto del día lo pasamos en la carretera y como la tarde anterior, hoy también llegamos muy tarde al hotel por lo que las horas de descanso se reducen a mínimos.

Antes de irnos a la cama, el conductor nos recuerda que quedamos en el parking justo a las 23:55 horas.

CAMINO HACIA EL BROMO

 Hoy hemos quedado con la agencia a la que compramos la excursión, que nos pasarían a recoger a las 8:00 horas, por lo que nos levantamos a las 7:00 y enseguida nos vamos a desayunar para estar preparados a tiempo.


A la hora prevista llegaron a buscarnos y dejamos el hotel y la ciudad de Yogyakarta para emprender una aventura volcánica.

Hemos estado recogiendo gente por distintos hoteles de la ciudad y como el tráfico es tan fluido hemos perdido mucho tiempo. Son casi las 10:00 cuando comenzamos a circular fuera de la ciudad.

Teníamos información de que el día de hoy era sólo de carretera, pero no podíamos hacernos una idea de lo pesado que se hace el tiempo metido en una furgoneta que se pasa todo el día intentado adelantar.
Las carreteras son de un carril en cada sentido, pero en algún momento hay hasta 4 vehículos en horizontal adelantándose y lo curioso es que no hemos visto ni un sólo accidente.

Solamente hacemos una parada de 45 minutos para comer y estirar las piernas, luego vuelta a la furgoneta porque parece ser que no vamos muy bien de tiempo y llegaremos de noche.

Y así fue, llegamos a la ciudad de Probolinggo sobre las 20:00 horas y nos conducen hacia una sala de recepción donde iba llegando gente de otras furgonetas y donde nos explicaron a todos en lo que iba a constar las visitas que habíamos concertado con la agencia.
Nos informan que además de lo ya pagado, tenemos que darles 300.000 rupias cada uno por la entrada a los Parques Naturales, que eso no está incluido.

Después de la charla informativa volvemos a la furgoneta para que nos lleve hasta donde tenemos que dormir, si es que se puede decir así, nos queda todavía una hora de camino y hay que levantarse a las 2:00 de la madrugada.

Por fin después de mucha subida y muchas curvas llegamos a las instalaciones en Cemoro Kawang, nos dan la llave de la habitación y sin demorarnos nos vamos a intentar descansar.
Al entrar en la habitación, sorpresa!!! no tenemos agua, ni sábanas, está todo demasiado sucio y viejo y hace frío, por lo que decidimos tumbarnos con ropa e intentar descansar.

YOGYAKARTA- BOROBUDUR- YOGYAKARTA

 A las 7:00 horas toca el despertador y en breve estamos en recepción pidiendo el desayuno para salir a visitar el templo Borobudur.


Tenemos 46 km hasta llegar, pero el tráfico es tan intenso que tardamos algo más de una hora en llegar (y eso que vamos en moto !!!  en coche sería horrible)

Buscamos la taquilla para sacar las entradas (el precio vuelve a ser muy caro, al igual que en Prambanan, pagamos 22 euros por persona)  nos toca pasar por un control de bolsos para no introducir ningún elemento sospechoso, y nos obligan a vestir un sarong, que es un pañuelo para cubrirnos las piernas.



Enseguida estamos dentro del recinto del templo, pero sin llegar a tener visión alguna de él.
Vamos haciéndonos fotos con todo lo que vemos y de repente aparece a lo lejos un templo gigante que nos hace precipitarnos para intentar llegar antes que un montón de chinos que vienen detrás de nosotros.


Es el monumento budista más grande del mundo, consta de seis plataformas cuadradas coronadas por tres plataformas circulares, está decorado por multitud de relieves y estatuas de Buda.





En 1982 después de una larga labor de restauración, la UNESCO lo nombró Patrimonio de la Humanidad.

Al llegar arriba nos quedamos impresionados al encontrarnos con decenas de estupas perforadas que rodean a una mucho más grande, y que corona el conjunto.



Descubrimos que cada estupa guarda la imagen de un buda dentro. Esta parte del templo nos ha gustado mucho, pero hay tantos turistas que apenas podemos movernos y decidimos emprender el descenso.


Nosotros hemos hecho el recorrido completo al templo en los distintos niveles, como cualquier local que acude en peregrinación  y nos vamos satisfechos por ello !!!

Son cerca de las 12:00 y el calor es sofocante, vamos pasando por un mercado de regalos que hay saliendo del recinto y no vemos el momento de encontrarnos con un puesto que venda agua fresca.

Fuera del recinto, Alfonso levanta el vuelo al dron para sacar una panorámica del conjunto y la imagen nuevamente es fantástica.


Después de descansar un rato, nos vamos a por la moto y decidimos volver a Yogyakara para llegar a comer allí.

Tardamos casi hora y media pero por fin estamos en la ya famosa calle Malioboro donde buscamos un sitio para comer frescos.

A las 15:00 horas salimos del restaurante, con pereza de volver bajo el sol, para dirigirnos al Palacio del Sultán.

En las inmediaciones del Palacio, llamado el Kraton, hay multitud de militares ensayando algún desfile, intentamos acercarnos y nos explicaron que al día siguiente saldría el Sultán  (la persona que ejerce de gobernador de la región) a hablar al país, pero no sabemos más.


Nos da como respeto acercarnos demasiado, decidimos ir a ver el Taman Sario o Palacio del Agua , lugar usado por el Sultán para el baño y recreo. Estaba cerrado, y es una pena, porque las fotos que habíamos visto eran muy bonitas.

Después de ésto nos vamos hacia el hotel a beber una cerveza fría, relajarnos en las instalaciones y  hacer la mochila, pronto nos vamos a descansar que al día siguiente toca madrugar.


YOGYAKARTA- PRAMBANAN- CANDI CAMBISARI- CANDI KALASAN- YOGYAKARTA

 El despertador suena a las 7:00, hoy vamos a tener nuestro primer contacto con los templos del país y nos hace ilusión.


Enseguida salimos de la habitación para pedir el desayuno y ya nos toca esperar un rato porque los demás turistas han madrugado un poco más que nosotros.


El dueño del hotel nos comenta que van a gravar un spot publicitario de las instalaciones y que si podemos colaborar, sabemos que vamos a perder un poco de tiempo, pero nos prestamos voluntarios a la causa.



A las 9:00 horas ya estaba hecha la grabación y nosotros montados en nuestra moto dispuestos a salir a conocer el Prambanan.

El tráfico es muy intenso y desordenado, pero con la moto es mucho más fácil la conducción por el lado izquierdo, ya que te permite adelantar sin arrimarte a los bordillos, jajaja...
Tardamos algo más de 30 minutos en llegar y lo primero que observamos es que el parking está muy lleno, lo que indica que las instalaciones del templo están llenas de turistas.

Nos vamos directos a sacar las entradas y tenemos que decir que el precio es muy caro para el valor del resto de cosas que ofrece el país (22 euros al cambio/persona)

Prambanan es un conjunto de más de 200 templos hindúes dedicados a la Trímurti, expresión de Dios como el Creador (Brahma) el Preservador (Visnú) y el Destructor (Shivá).
Los templos fueron construidos en el siglo IX y declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1991.

Hoy en día, consta de tres templos principales, uno en el centro que es el más grande, dedicado a Shivá  y dos a cada lado, uno dedicado a Brahma y otro a Visnú , el resto sufrieron muchos deterioros o se cayeron por completo debido a terremotos.






Pasamos un buen rato paseando por todas las instalaciones y haciéndonos fotos con los locales que nos piden por favor posar con ellos, les debemos hacer gracia!!!

Luego nos vamos a visitar el Candi Sewu, que se encuentra en el mismo recinto pero más alejado, aunque está muy bien indicado.


En el camino nos encontramos con otros Candi más pequeños y deteriorados, se trata del Candi Burbah y el Candi Lumbung.


Alfonso aprovecha un espacio alejado de los turistas para levantar vuelo al dron y sacar alguna panorámica.


A esta hora ya empezamos a sentir cansancio debido al calor, ya decididos a abandonar el recinto nos encontramos con un restaurante y decidimos sentarnos a comer, refrescarnos y descansar, todo un acierto.


Ya recuperados, recuperamos nuestra moto y nos dirigimos a visitar el Candi Cambisari, otro templo hindú situado a unos 4 km de Prambanan.

El templo se conserva en perfecto estado, ya que se encuentra 6 metros por debajo del nivel del suelo, y  ha estado enterrado con cenizas valcánicas del Monte Merapi.
En los alrededores del templo aún se pueden ver rocas volcánicas.


El complejo cuenta con un templo principal acompañado de tres templos auxiliares.

Es hora de dirigirnos a nuestro siguiente destino, el Candi Kalasan, un templo que se ve desde fuera de la verja y que ya estaba cerrado, por lo que sacamos una foto y vuelta a la moto.



Después de todo el día de visita en visita, regresamos a Yogyakarta y decidimos ir a la calle Malioboro para concertar la visita de los siguientes días en una agencia.

Entramos en la oficina de Información de Turismo para consultar las posibilidades que ofrece el tour de los volcanes, para nosotros es imprescindible para seguir nuestros planes y llegar a la isla de Bali.

Nos explican que hay varias posibilidades de hacer el tour, pero nosotros intentamos decirle que queremos un tour completo para tres días; entonces nos enseña el que consiste en que te vengan a buscar al hotel de Yogyakarta a primera hora, día completo de carretera hasta llegar a dormir cerca del Bromo, al día siguiente ir a ver el amanecer al Bromo y subir al cráter, seguir la ruta por carretera hasta llegar cerca del Ijen y el tercer día es para la visita del Ijen y traslado hasta el ferry que nos llevará a Bali.
Eso es lo que queremos y el precio que nos dan es bueno por lo que no dudamos en hacer la reserva y quitarnos un peso de encima.

Ahora toca ir a cenar, entramos en el centro comercial que se encuentra muy cerca y allí pasamos el resto de la tarde-noche antes de ir al hotel.

A la llegada al hotel, vamos a recepción a pedir las llaves de nuestra habitación, y nos dicen que el dueño quiere invitarnos a cenar por haberle ayudado esta mañana con la publicidad del hotel.
No tenemos hambre, pero nos parece feo no aceptar la invitación, por lo que después de asearnos un poco salimos a cenar con ellos una parrillada de carne y verduras que han preparado.

Cenamos muy bien, sobremesa de charla y enseguida les decimos que estamos cansados y que vamos a retirarnos a descansar para madrugar y poder llegar pronto a visitar el Borobudur.


SINGAPUR- YOGYACARTA

 A las 5:00 horas amanece, pero a nosotros eso no nos impide seguir dormidos hasta que nuestro despertador suena a las 7:30 horas.

Hay que levantarse, ducharse, cerrar las mochilas y a desayunar, hay que ponerse camino al aeropuerto, ya que toca comenzar las vacaciones por Indonesia.

El primer destino por Indonesia será la Isla de Java, nuestro vuelo de Air Asia nos llevará a la ciudad de Yogyakarta.

Aquí surgió un gran problema con nuestros amigos colombianos, necesitan visado para entrar en Indonesia y no lo habían consultado, por lo que les tenemos que dejar en Singapur para que arreglen los papeles en la embajada y nosotros seguir con los planes.

Nuestro vuelo sale a las 11:15 horas según lo previsto y a las 12:30 estamos aterrizando.

Al llegar estamos muy desorientados, el aeropuerto es pequeño, pero no encontramos de dónde salen los autobuses con destino al centro de la ciudad.

Por fin damos con la parada de bus y nos montamos en el número A-1 que nos lleva hasta la Calle Malioboro.

Enseguida nos damos cuenta que estamos en una ciudad con más motos que personas, se hace prácticamente imposible poder pasar de un lado a otro de la calle.

Nos encontramos al principio de la calle con una casa de cambio de moneda y aprovechamos a cambiar bastante dinero ya que el cambio está muy bien ( 1 Euro son 15.775 Rupias).

Lo siguiente es buscar donde comprar una tarjeta de datos para ponerla en el teléfono y tener internet, así es mucho más fácil manejarnos por el país.

Nos encontramos con un centro comercial y entramos para ver si encontrábamos la tarjeta y reto conseguido, parece que se nos está dando bien manejarnos en la ciudad.
Aprovechamos a comer que a esas horas ya tenemos hambre y mucha sed.

Metemos la dirección del hotel en el la aplicación maps.me y nos dice que está situado a casi 6 km de donde estamos, no nos queda otro remedio que parar un taxi y que nos lleve.

Al llegar al hotel nos toca explicar en recepción que la reserva de nuestros amigos queda anulada por problemas con su Visa, y la primera impresión del lugar es que nos gusta sus instalaciones.
Las zonas comunes están al aire libre y luego te asignan una casita por pareja, estilo Resort.

Estamos muy cansados y para lo único que nos quedan ganas en para salir de la habitación y pedirnos una cerveza en el hotel.
Les pedimos que nos alquilaran por dos días una moto y así poder ver los templos a nuestro aire y sin horarios.

No aguantamos mucho más, el día ha sido largo y necesitamos descansar.

MADRID- LONDRES- SINGAPUR

 Nuestro vuelo de Iberia sale de la Terminal 4 del aeropuerto Adolfo Suarez de Madrid-Barajas a las 17:05 horas de la tarde, y a las 18:25 horas estamos aterrizando en el aeropuerto Londres-Heathrow.


Tenemos una escala de hora y media y a las 19:55 horas estamos despegando ahora con la compañía British Airways con dirección Singapur.


Las horas en el avión se pasan lentas e intentamos entretenernos viendo una película e intentando dormir lo máximo posible para estar descansados al día siguiente.


A las 16:05 horas(día 2 de viaje) y según lo previsto,  nuestro avión  aterriza en el aeropuerto internacional de Singapur, nuestros amigos colombianos se supone que aterrizaron hace tres horas, ahora toca conectarse a internet y encontrarnos con ellos en alguna parte del aeropuerto.

La cosa no fue nada fácil, perdimos más de hora y media en juntarnos y con todo y ello nos tuvimos que ir al hotel sin uno de los miembros del grupo.
Lo primero que hacemos es cambiar algo de dinero para poder coger el metro y plano en mano llegamos en 40 minutos al hotel que tenemos reservado en el centro de la ciudad.

Justo en el momento en el que nos disponemos a entrar al hotel, llegó el último miembro del grupo, como no nos encontrábamos en el aeropuerto cogió un taxi y se dirigió al hotel, no sabéis que alivio poder estar ya todos juntos.

Nos damos una hora de tiempo para ducharnos y cambiarnos de ropa, estábamos cansados pero con ganas de salir a ver Singapur por la noche.

A las 19:30 horas nos vamos caminando unos metros y nos encontramos enseguida con el primer puente que tenemos que atravesar para llegar a la Bahía.
Los edificios desde aquí comienzan a elevarse y se convierten en grandes rascacielos y junto con la iluminación hace que nos entren cada vez mas ganas de llegar a ver nuestro plato fuerte de la tarde, el fantástico  edificio del Hotel Marina Bay.




Cuando programamos la visitar a Singapur, no nos habíamos dado cuenta que este fin de semana se celebra el Gran Premio de F1 en la ciudad, Alfonso estaba flipado viendo las instalaciones que se ultimaban para que comenzaran los entrenamientos y aunque nosotros ya no estaríamos en la ciudad para verlo, si que pudimos llegar a ver los coches que estaban poniendo a punto los mecánicos.


Pasamos unas tres horas paseando y haciendo fotos por la bahía, estaba todo tan bonito !!!, pero sólo podemos llegar hasta la noria (Singapore Flyer), el cansancio ya no nos deja seguir, y además tenemos hambre, hay que buscar donde parar a descansar y cenar un poco.

De regreso al hotel, encontramos una terraza donde paramos a cenar y tener el primer contacto con la comida del país.
Pedimos unos cuantos platos para compartir, y sí, este año también pica la comida, hay que tener cuidado y pedirlo todo sin picante.

Enseguida nos levantamos y en menos de cinco minutos llegamos al hotel, estamos muy cansados del viaje y del cambio de hora.

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