ROCAMADOUR- CARENNAC- MARTEL- SARLAT LA CANEDA

 Tomando como punto de partida Sarlat-La-Caneda, en estos días tenemos que visitar unos de los pueblos nominados como más bellos de Francia. 


El primer pueblo es Sarlat, 2.- Beynac-et-Cazenac, 3.- Castelnaud-La-Chapelle, 4.- Jardines de Marqueyssac, 5.- La Roque y 6.- Domme. (el Perigord negro es una maravilla)

Pero sabemos que a 50 km de Sarlat hay otro pueblo de los considerados más bellos de Francia, que aunque no pertenecen al Perigord, no queremos perder la oportunidad de visitar, por lo que la primera visita del día es para ese pueblo, Rocamadour.

A las 9:00 horas nos pusimos en camino hacia Rocamadour, conocido como ciudad sagrada y lugar destacado de peregrinación.
Los paisajes que íbamos viendo ya no dejaban indiferente la zona tan bonita que habíamos decidido visitar en este viaje.



El camino se nos hizo muy ameno parando a fotografiar todo lo que veíamos, pero en una curva de repente vimos la silueta de un precioso pueblo emplazado sobre un acantilado calizo. Sin duda es este el lugar que venimos buscando, Rocamadour.


Dejamos el coche fuera del pueblo y entramos por un arco de piedra hacia una calle larga.
Enseguida vimos una Gran Escalinata que indicaba que había que subir 216 peldaños para poder llegar a una bonita plaza, y desde allí poder visitar los santuarios.

El pueblo cuenta con siete santuarios entre los que hay que destacar la Capilla de Notre-Dame, la basílica de Saint-Sauveur y la Capilla de Saint-Michel.
Ineludible es la visita de la Capilla de Notre-Dame donde está la imagen de la Virgen Negra.
Subimos unas escaleras más desde la muralla, punto más alto del pueblo medieval, hay una panorámica ideal del conjunto del sitio, así como del cañón Alzou donde está enclavado Rocamadour.







Después de la visita completa que hicimos al pueblo nos pusimos otra vez en carretera.
Sabíamos que en esta zona hay cuevas rupestres, pero nosotros no entramos, teníamos que seguir el itinerario señalado.
Nos dirigimos hacia la población de Carennac que está a 21 km de Rocamadour.
Bordeando las orillas del río Dordogne conocemos el pueblo de Carennac, clasificado como pueblo más bello de Francia y que no ha perdido la inspiración medieval.









Tenemos que advertir que en la época en la que hemos estado visitando el Perigord no hay nada abierto para comer, salvo en los pueblos grandes, pero como hoy era ruta de pueblos pequeños, tuvimos que echar mano de algo de fruta y galletas que llevábamos en el coche para comer.
Sabemos que en época estival estos pueblos se abarrotan de turistas, pero creo que no será tan bonita la visita como la que hemos tenido nosotros, sin agobios, sin problemas de aparcamiento...

Después de esta visita pusimos rumbo a Sarlat-La-Caneda, que ahí si podemos cenar bien y poder visitar su centro histórico de día.

En el trayecto nos encontramos con un pueblo llamado Martel, que no teníamos en ruta pero nos pareció bonito de ver y paramos a dar un paseo y tomar un café, pero nos dimos una sorpresa con mayúsculas porque el pueblo es precioso. En el trayecto nos encontramos con un pueblo llamado Martel, que no teníamos en ruta pero nos pareció bonito de ver y paramos a dar un paseo y tomar un café, pero nos dimos una sorpresa con mayúsculas porque el pueblo es precioso.







Una vez visitado el pueblo ya si que seguimos sin parar hasta nuestro hotel en Sarlat-La-Caneda.
Nos lavamos un poco y no nos entretuvimos más para ir a visitar el centro de la ciudad.







En la plaza de la Liberté se encuentra la Iglesia de Santa María, pero desde hace más de 200 años dejó de ser iglesia pasando por muchos usos como mercado o centro cultura.
Destacan sus grandísimas puertas que llegan casi al tejado.



Este pueblo medieval se desarrolló alrededor de una abadía benedictina cuya iglesia años después pasó a ser la catedral de San Sacerdos, cuyo edificio hoy en día es el más representativo del centro de Sarlat.



La Linterna de los muertos o torre de San Bernardo de Sarlat, es el edificio más antiguo de la ciudad, del siglo XII y se cree que tenía la función de faro a los viajeros perdidos.


También hay que decir que al igual que el Perigord púrpura es zona de buenos vinos, el Perigord negro es zona de foie gras,y esto lo demuestran con imágenes de ocas por las plazas.
A nosotros nos gusta mucho el foie gras y aprovechamos a comprar unos cuantos tarros para degustar en casa, aunque confieso que comimos algo en los días siguientes cuando no encontrábamos donde comer por estar los restaurantes cerrados.



SAINT EMILION- SAINT MICHEL DE MONTAIGE- CASTILLO PUYGUILHEM- BERGERAC- ISSIGEA- SAINT AVIL- SARLAT LA CANEDA

 Nos hemos levantado a las 7:00 horas porque hoy tenemos un día muy completo y no tenemos tiempo que perder.

Comenzamos la visita al Perigord Púrpura.

A 35 km de Burdeos hicimos nuestra parada, Saint Emilion. 
Pueblo medieval cuna de alguno de los mejores tintos de Francia. Rodeado de viñedos centenarios es una escapada de aire fresco para la gente que vive en Burdeos.
Tiene un amplio conjunto monumental en el que destaca la Iglesia de Saint Emilion, construida de forma subterránea (de arriba a abajo) en una colina de piedra caliza.

Hay que decir que en toda la zona hay muchos carteles indicando la visita de las bodegas, una de las famosas es la bodega de Chateau Franc Mayne con alguno de sus vinos premiados.

La siguiente parada fue para visitar el castillo de Saint-Michel-de-Montaige, pero nos tuvimos que conformar con verlo sólo por fuera porque estaba cerrado.


Decidimos ir a probar suerte a otro castillo que estaba muy cerca, a tan sólo 15 km se encuentra el castillo Puyguilhem, donde dejamos el coche en un camino de tierra y anduvimos un poquito hasta llegar a una verja que impedía el paso, otro castillo cerrado!!! que pena.




Se acercaba la hora de comer y nos fuimos a la capital del Perigard púrpura, la bonita Bergerac.

Esta ciudad asociada a un personaje, Cyrano de Bergerac, que ni era de allí ni probablemente estuvo allí jamás.


Hicimos un recorrido a pie por sus callejuelas que conservan construcciones medievales, destacamos el entorno de la plaza de la Iglesia de Saint-Jaques.



Desde Bergerac se pueden visitar muchas bodegas pero también pueblos típicos conocidos como "el país de las Bastidas" en los que se puede hacer un viaje a la Edad Media.
Y nosotros nos decidimos por ir a visitar uno de esos pueblos, Issigeac, que se encuentra a 18 km de Bergerac.
Precisamente Issigeac no es considerado como Bastida, porque se construyó con anterioridad, pero nos encantó la visita.
Pueblo reliquia del medievo, construido en forma circular construida alrededor de lo que fue un antiguo monasterio.







Volvimos a la carretera para dirigirnos a Saint Avit, situado a 45 km de Issigeac.
Entramos en este pueblo para visitar su santuario, lugar de peregrinación, especialmente para los caminantes del Camino de Santiago de Compostela.





Después de esta breve parada nos dirigimos a la ciudad donde tenemos el hotel para todos los días que estaremos visitando el valle del Dordoña, Sarlat-La-Caneda.

La ciudad de Sarlat La Caneda es un lugar ideal para pernoctar y desde aquí poder visitar toda la zona del Perigord Negro, que era en lo que más nos íbamos a fijar nosotros en este viaje.
Llegamos ya de noche al hotel, por lo que decidimos no salir a visitar la ciudad y preparar la ruta que queríamos ver mañana, nos esperaban unos paisajes maravillosos y no queríamos que se nos pasara nada por alto.

AVILA- BURDEOS

 Es lunes y toca madrugar mucho porque hay que salir de viaje. Teníamos todo preparado y el equipaje metido en el coche, para en cuanto nos levantáramos estar preparados para partir hacia Burdeos, que será nuestra primera visita.

Tenemos casi 700 km que nos lo tomamos con calma porque Alfonso está muy acostumbrado ha conducir por ese mismo camino.
Paramos a tomar un café y repostar gasolina en la frontera, que sabemos que en España el carburante es más barato que en Francia.
Después de estirar las piernas unos 20 minutos, volvemos a ponernos en marcha porque queremos llegar a medio día para comer en Burdeos y tener la tarde completa para visitar la ciudad.
A las 13:00 horas estábamos buscando estacionamiento en la zona del río Garona que a estas horas está muy animada por gente paseando y haciendo deporte.

Burdeos es la capital de Aquitania, y es una ciudad que ha despertado al visitante no hace muchos años. Desde el año 2007 entró a formar parte de las ciudades Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Comenzamos nuestra visita en Puerto de la Luna, que muestra la arquitectura del Siglo de las Luces. Con forma de media luna y bañado por el estuario del río, esta zona tan animada, merece su paseo de día y de noche pasando por la Plaza de la Bolsa, emblema de la ciudad.



Decidimos irnos hasta el hotel, dejar nuestro equipaje y buscar un sitio donde comer, que en Francia se como mucho más pronto que en España y ya era tarde.

Teníamos muy céntrico el hotel, por lo que encontramos enseguida donde parar a comer.
No hicimos sobremesa teníamos ganas de pasear por el centro de la ciudad para ir visitando sus edificios, plazas, tiendas...

La primera visita fue la Catedral de San Andrés, de estilo gótico. Se encuentra en la Plaza Pey- Berland.


Junto a la catedral se levanta un bonito campanario del siglo XV conocido como la Torre Pey-Berland. 
En esta plaza también se encuentra el Palacio Rohan, construido como residencia del arzobispo de Burdeos y que en la actualidad es la sede del Hotel de Ville o Ayuntamiento.
Seguimos paseando y llegamos a la Plaza de la Victoria, con su elegante Puerta de Aquitania



Pasamos por el Gran Teatro de Burdeos y la cabeza del artista catalán Jaume Plensa. 


 Aquí había feria por lo que aprovechamos a comer un perrito caliente y patatas fritas porque ya estaba empezando a anochecer y no queríamos parar a cenar para seguir viendo la ciudad al atardecer.
Volvimos a la plaza en la que estuvimos esta mañana para ver el edificio de la bolsa iluminado y si es bonito con luz de día, es mucho más espectacular con las luces de la noche.


Muchos accesos al centro histórico todavía se hacen a través de puertas que en su día protegían a la ciudad Medieval, la más destacada es la  Puerta de Cailhau construida en el siglo XV.
Muy cerca de esta puerta se encuentra la iglesia de Saint Pierre, situada en una bonita plaza que a estas horas de la tarde está llena de terrazas.



La ciudad nos gustó mucho, sus largas calles peatonales llenas de gente le dan aire de grandeza y modernidad.
Eran sobre las 22:00 horas y ya hacía frío por lo que decidimos entrar a tomar un café y luego ir al hotel a descansar que el día había sido muy largo.

ATENAS- MONASTERIOS DE METEORA- DELFOS

 Nos levantamos a las 7:00 horas para desayunar pronto y dejar el hotel lo antes posible para poner rumbo a los Monasterios de Meteora.


Tenemos 400 km de camino que hacemos con una lluvia incesante, apenas nos deja ir viendo el paisaje, vamos muy serios pensando si podremos ver algo si el día no despeja.
Sobre las 9:00 horas paramos en la única cafetería que vemos para despejarnos un poco y al bajar del coche notamos que el tiempo ha cambiado mucho debido a la humedad.
La sorpresa viene cuando salimos de la cafetería, por fin deja de llover!!!! ojalá respete el resto del día.

Ya más contentos emprendemos el camino para hacer el resto de kilómetros y llegar lo antes posible.
Sobre las 11:00 llegamos a la localidad de Kastraki, pero nuestro GPS no sabe muy bien por dónde llevarnos a los monasterios y después de dar dos vueltas para ver por donde comenzamos, decidimos ir por una carretera que indicaba los monasterios.


Ahora sabemos que cogimos la carretera por donde la mayoría de turistas terminan la ruta, pero nosotros comenzamos la visita con una vista inmejorable, un precioso mirador con la panorámica más bonita que podíamos imaginar.

Se trata de una gran roca (Mirador de Psaropetra) con vistas al valle y a las escarpadas montañas donde se encuentran enclavados los monasterios.







La entrada a cada monasterio cuesta 3 euros y te dan un pañuelo para que las chicas se lo pongan para taparse las piernas.
Sólo entramos a uno porque era la hora de comer y cierran, pero imaginaos que serán parecidos, aunque con vistas diferentes del entorno.

El monasterio más grande es el Monasterio de Megalo Mateoro que casi es un pueblo, pero sólo pudimos llegar hasta la puerta y estaba cerrado.

Los nombres de los monasterios son:
        - Monasterio Agios Nikolaos Anapavsas
        - Monasterio de Roussanou
        - Monasterio de Varlaam
        - Monasterio Megalo Materoro
        - Monasterio Agios Stefanos

Nosotros los fuimos viendo en el orden inverso, primero Agios Stefanos y el último Agios Nikolaos, y el que visitamos fue el de Varlaam.



Cuando nos damos cuenta son más de las 15:30 horas y sin comer!!! nos montamos en el coche y fuimos a Kastraki a buscar un restaurante, y casi a los pies de los monasterios paramos a degustar ricas y sabrosas carnes de la zona.

Terminamos de comer casi a las 17:00 horas y es hora de ponernos en camino hasta Delfos, hay 230 km pero el último tramo tiene muchas curvas y no queremos llegar demasiado tarde.
Los kilómetros los hacemos sin prisa, pero enseguida oscureció por la lluvia que volvía ha hacer presencia y las curvas las tuvimos que hacer de completamente de noche.

Llegamos a Delfos muy cansados y aunque sólo apetecía una ducha y dormir, decidimos que había que salir a ver el pueblo y cenar en uno de los muchos restaurantes que teníamos cerca del hotel.
Delfos está lleno de tiendas, bares y restaurantes dedicados al turismo, había mucho ambiente al ser sábado y lo pasamos bien.
No muy tarde nos fuimos al hotel a descansar.





DELFOS- ATENAS- MADRID

 Hoy nos levantamos a las 8:00 horas para llegar a la entrada de las ruinas lo antes posible y que no nos pillen muchos turistas.

A las 9:00 ya tenemos nuestras entradas y nos ponemos a disfrutar de otra parte de la historia antigua.

Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se encuentra situado al pie del monte Parnaso, consagrado al propio dios y a las musas.
El Oráculo de Delfos era el lugar de consulta de los dioses, en el templo dedicado principalmente al dios Apolo.

Entramos al recinto por la Vía Sacra, empedrada y con bastantes ruinas de lo que fue en su día, pero el trazado de la calle está bien visible.




El Tesoro de los Atenienses es lo único que está reconstruido totalmente.




En el nivel superior nos encontramos con el Templo de Apolo



Seguimos subiendo hasta ver el Teatro donde se celebraban fiestas religiosas



Emprendimos el regreso hasta la entrada porque ya sólo nos queda por ver el Santuario de Atenea Pronaia.
Está situado a 1 km del yacimiento principal y se ha convertido en el símbolo de Delfos


 Muy satisfechos con haber cumplido el programa de visitas que teníamos previsto, emprendemos el regreso a Atenas.

Un poco antes de llegar al aeropuerto paramos a comer y descansar un rato.
Llegamos al aeropuerto con tiempo para dejar el coche alquilado y enseguida estamos pasamos el control.
Nuestro vuelo sale a las 16:00 horas y tenemos tiempo para visitar las tiendas y hacer las últimas compras.

El vuelo salió puntual y a las 19:00 horas estábamos aterrizando en el aeropuerto de Madrid.

El regreso hasta Avila lo hacemos recordando y opinando sobre lo que hemos visto en los cuatro días, y por supuesto poniendo fecha y ubicación para la próxima escapada.

Páginas más vistas...