29 septiembre 2020

OSLO- MADRID

 Hoy también nos hemos levantado a las 8:00 para aprovechar la mañana antes de salir hacia el aeropuerto.


Nuestro amigo Eric hoy ya no nos acompaña, tiene otro horario de vuelo y ya nos despedimos de él la noche anterior.

Nos vamos a las afueras de Oslo para ver Holmenkollen, una zona recreativa de esquí con su famosa plataforma de salto de esquí que alberga competiciones desde 1892. (nosotras por supuesto ni lo intentamos, jjjjaa)

Al ser una zona montañosa nos costó llegar desde donde nos dejó el autobús hasta arriba, estaba todo helado y deslizaba mucho.




Nos conformamos con meternos en un simulador y hacer un salto espectacular sin caernos.

Desde este lugar hay una vista del fiordo de Oslo espectacular, además hay casitas de recreo que están muy acondicionadas a las fechas navideñas.





Luego volvimos a coger el autobús y nos bajamos en el Ayuntamiento, queríamos dar un paseo por el pequeño y moderno puerto.



Nos fuimos a comer a un restaurante cercano y volvimos al hotel a por nuestras maletas, había que ir a la estación  para coger el bus que nos llevaría al aeropuerto.

Nuestro avión de Ryanair salió a la hora prevista y unas horas después, sobre las 00:15 horas aterrizamos en el aeropuerto de Madrid.

OSLO- ISLA DE LOS MUSEOS- OSLO

 Nos hemos levantado a las 8:00 para aprovechar bien la luz del día, que hay que tener en cuenta que casi todo el día está oscuro en esta época del año.


La noche de antes hemos quedado con nuestro amigo Eric para que acuda sobre las 9:00 horas al embarcadero del puerto para ver los horarios de los ferry que van a la isla de los museos (Bygdoy).

Nos fuimos caminando bajando la calle del hotel hasta Radhusbrygge, el muelle que hay delante de la plaza del ayuntamiento, y enseguida salió el ferry que en unos 15 minutos nos llevó a Bygdoy.



En el trayecto nos sirvieron vino caliente con canela, es típico esta bebida en época navideña y la verdad es que se entra en calor rápido, jajaja.

Lo primero que fuimos a visitar fue el Norsk Folkemuseum (Museo Folklórico Noruego).
En este museo al aire libre se ven edificios y casas de las regiones de Noruega.

Se va paseando entre casitas típicas como si se estuviera en un pueblo,  y de repente te encuentras con la recreación de la Iglesia de madera de Gol.






Salimos con una idea más clara de como vivían los antiguos vikingos, y además a la salida nos dieron a degustar un poco de mazapán que estaban haciendo en una antigua panadería.

Luego nos dirigimos al Museo de los Barcos Vikingos (Vikingskipshuset), el edificio que alberga los que se dicen ser los tres barcos vikingos mejor conservados del mundo.


Volvimos hacia la zona del puerto de Bygdoy para visitar el Museo Fram, que se trata de la nave Polar Fram que formó parte de las expediciones de los exploradores noruegos Fridtjof Nansen (1893-1896), Otto Sverdrup (1898-1902) y Roald Amundsen (1910-1912).

La nave es la original y se puede subir y entrar en los camarotes.



A la entrada del museo hay unos osos blancos disecados que son impresionantes.



Después nos fuimos a coger nuevamente el ferry para volver a Oslo y seguir visitando la ciudad.


Estamos entusiasmados con la visita a la isla, excursión recomendada a todo el que pase unos días en Oslo.

Volvimos a caminar por las calles céntricas de la capital dirección a donde nos habíamos quedado la tarde de antes y así seguir conociendo la zona.

Nos encontramos con una pista de patinaje que estaba llena de niños, y mis amigas se animaron a entrar un rato a practicar los patines, yo preferí quedarme en un centro comercial.


Ya se había hecho de noche cuando vimos mucha gente esperando a que alguien saliera a uno de los balcones del Grand Hotel, y nos dimos cuenta que era esta noche cuando se entregaba el Premio Nobel de la Paz.
No podíamos creerlo, estábamos allí en directo y por casualidad, pero vimos salir al ganador de este año para saludar a los que estábamos allí esperando.


Después de estar allí casi congelados esperando a que aquellos señores se metieran al hotel, nosotros también emprendimos el camino hacia el nuestro.

OSLO

 Nos hemos levantado a las 8:15 horas y enseguida hemos bajado a desayunar.

Del desayuno, destacar que había todo tipo de embutidos con predominio de la carne de reno, se nota que estamos en Noruega.

A las 9:00 ya estamos listas para salir a visitar la ciudad, pero nuestra segunda sorpresa del viaje fue que no era de día, y no fue de día en ningún momento del viaje, jaja.


Nos llamaba la atención que los niños van al colegio con el buzo de ir a esquiar, y no me extraña, tan pequeños y en la calle con el frío que hace !!

Nos fuimos a una parada de autobús que había al lado del hotel y miramos como poder ir al parque Vigeland.

Cuando tuvimos claro cómo ir, tuvimos que buscar un banco para cambiar euros por Coronas Noruegas (NOK), el cambio que nos ofrecieron fue 1 Euro = 9,14 NOK.

Pusimos rumbo al Parque Vigeland sin estar muy seguras de si lo estábamos haciendo bien, era el primer contacto con la ciudad y al principio cuesta un poco.

Cuando estábamos en la puerta del parque se puso a nevar y a nosotras nos entró una risa que no podíamos ni dar paso, estos días sin duda iban a ser toda una aventura.

El Parque Vígeland cuenta con más de 200 figuras humanas, y se trata del parque de esculturas más grande del mundo realizado por una sola persona, el artista fue Gustav Vigeland.

Sin duda es una visita imprescindibles si se viaja a Oslo, nosotras intentamos hacernos fotos con todas las estatuas y pasamos más de una hora divirtiéndonos.












Volvimos a la entrada para ver que autobús nos venía bien para ir hacia la zona del Ayuntamiento de la ciudad.

La ciudad ya estaba con adornos e iluminación navideña, aprovechamos para entrar a visitar su mercado navideño, y la verdad nos gustó mucho.






Luego nos fuimos caminando hacia la Fortaleza de Akershus, que es un complejo de edificios militares y situado junto al fiordo de Oslo.
Fue erigida en la Edad Media como castillo real. En el siglo XVII fue modificado y rodeado de una fortaleza con bastiones.

En la entrada nos encontramos con un chico español que visitaba la ciudad solo y le animamos a que se viniera con nosotras y por supuesto que aceptó, pero no sólo por este día, sino que se vino con nosotras el resto del viaje ya que se hospedaba en un albergue muy cercano a nuestro hotel y se viaja mejor si vas con gente.






Se hacía la hora de comer y nos fuimos caminando por las calles más céntricas para ver dónde podíamos parar y calentarnos un rato.

Encontramos un sitio donde entraban muchos jóvenes y nos animamos nosotros también. Pero nada de sentarse a comer, allí la gente pide y te meten en un cucurucho de papel la comida y te la comes por la calle...

Yo pedí un cucurucho de macarrones que aunque me los calentaron bien, enseguida se quedaron helados, vamos a temperatura ambiente, jajaja.

Entramos en un bar a tomar un buen café calentito y ahora sí sentarnos un poco.

Era hora de ir a visitar la Galería Nacional de Noruega. En la entrada tuvimos que dejar nuestras pertenencias en unas consignas, y os informo que la entrada es gratuita.

La obra estrella de entre todos los cuadros que vimos es "El Grito" de Munch.



A la salida, miramos el plano de la ciudad y decidimos ir a visitar una de las calles principales de la ciudad, la que va desde el el Castillo y parque del Castillo (Slottsplassen) hasta la estación de ferrocarril.



 En este trayecto te encuentras con edificios importantes como el Teatro Nacional (Nationalheatret), Spikersuppa Skoytebane, el Parlamento ( Stortinget), el Hotel Grand ... además de mucho ambiente de gente, tiendas y restaurantes.





Se nos hizo de noche y el frío era algo a tener en cuenta, decidimos sentarnos en un bar a tomar chocolate caliente y picar algo, luego nos fuimos hacia el hotel a descansar.

MADRID- OSLO

 Nuestro vuelo de Ryanair sale del aeropuerto de Madrid a las 15:30 horas por lo que hoy no hay que madrugar.

Después de desayunar y ultimar la maleta nos vamos en un tren con destino Madrid para llegar con tiempo al aeropuerto.

Nuestra maleta es pequeña y pasa como equipaje de mano y llevamos impresas las tarjetas de embarque, por lo que nos vamos directamente al control sin pasar por el mostrador de la compañía.

Comimos en un burguer del aeropuerto y a la hora prevista el vuelo despega y nuestra aventura comienza a ser real.

El vuelo se nos hace muy ameno ya que había muchos niños correteando por el pasillo y además pudimos ver desde las ventanillas del avión una puesta de sol que jamás había tenido oportunidad de ver.

Cuando aterrizamos en Oslo ya era de noche y al salir del avión nos encontramos con la primera impresión, el suelo brillaba porque estábamos pisando sobre una fina capa de hielo.

Nos abrigamos todo lo que pudimos y nos fuimos a buscar el autobús que nos acercaría al centro de la ciudad.

Desde la estación teníamos que andar unos 15 minutos hasta llegar al hotel que habíamos reservado para estos días.

Hacía mucho frío y teníamos ganas de llegar, tuvimos que preguntar a unos señores que pasaban por la calle, y enseguida nos indicaron que estábamos cerca del hotel y así fue, llegamos enseguida y nada más coger las habitaciones nos dimos una  ducha bien caliente.

No quisimos salir a cenar, nos comimos unos frutos secos que llevábamos y nos acostamos.

VERONA- BERGAMO- MADRID

 Hoy hemos vuelto a madrugar porque tenemos que llegar a la ciudad de Bérgamo para coger el vuelo de Ryanair que nos llevará a Madrid.


Nos apetece llegar pronto para hacer una leve visita a la ciudad baja y ya será en otro viaje cuando visitaremos bien Bégamo.

Cuando nos ponemos en carretera decidimos no ir por autopista y así ir disfrutando del paisaje que nos va dejando durante parte del trayecto el Lago di Garda.


Cuando llegamos a Bérgamos dejamos el coche en un parking céntrico y nos vamos hacia un mercadillo que hay en la calle y que está lleno de gente, compramos algo de comida para picar y dimos un paseo por la zona.





Nos daba pena no tener tiempo para disfrutar de la ciudad, pero tenemos que repostar gasolina antes de ir al aeropuerto y hacer los trámites para el embarque.
Este viaje ha sido sin duda una elección perfecta.
El vuelo sale puntual y en algo más de dos horas llegamos a Madrid, allí vamos a recoger nuestro coche y ponemos rumbo para Avila.

Páginas más vistas...