23 septiembre 2020

MADRID- TANGER

 El día comienza temprano, pero no en exceso, nuestro vuelo sale a las 13:45 horas.

Nos trasladamos desde Ávila hasta el aeropuerto de Madrid y como viajamos con equipaje de mano, los trámites no nos llevan demasiado tiempo.
Enseguida estamos frente a la puerta de embarque esperando poder entrar en el avión.
El vuelo transcurre con normalidad y a las 14:20 horas estamos aterrizando en Tánger (da gusto ver que casi no se pierde tiempo con el nuevo horario).

Después de pasar el control de pasaporte, salimos del aeropuerto para coger un taxi que nos lleve al hotel. Advertimos que en la ciudad hay una tarifa fija para este tipo de trayecto desde el aeropuerto, aunque ellos intentarán engañarte y pedirte más dinero.



El tráfico en la ciudad es caótico, la gente conduce fatal y no se respetan las señales de tráfico.

Enseguida llegamos al hotel, hacemos el checking y subimos a ver la habitación.

No nos entretenemos mucho, enseguida bajamos y pedimos un plano de la ciudad en recepción.

Señalamos lo que creemos más importante y mientras hacemos estos deberes, se nos acerca una persona ofreciéndonos una excursión de medio día para visitar el pueblo de Asilah.
Se trata de un servicio de excursiones que ofrece el hotel, y como sí que queremos visitar alguna población cercana y el precio que nos dicen nos conviene, pues dejamos cerrado el trato para mañana salir a primera hora.

Ahora nos vamos a visitar la playa que tenemos muy cerca, queremos tener nuestro primer contacto con Tánger, pero no agobiarnos mucho por ser el primer día.

En cinco minutos caminando llegamos a una larga y desértica playa, y no es para menos, cuando nos quedamos en traje de baño notamos que el viento que sopla es muy molesto y la arena hace daño al golpear contra las piernas (imaginamos que el viento sopla igual que en Tarifa, debido al Estrecho de Gibraltar).


Caminamos por la playa durante más de una hora y luego decidimos vestirnos y caminar por el paseo marítimo a ver si encontramos un sitio donde sentarnos a tomar algo.

Por ser un país musulmán sabemos que será difícil tomar una cerveza, pero a decir verdad, no nos cuesta encontrar una terraza que nos de una refrescante cerveza con unas olivas !!!

Enseguida se nos acerca un local dispuesto a ofrecernos su ayuda y enseñarnos la ciudad, pero le decimos que hoy no queremos hacer más de lo que hacemos, disfrutar del sol y de las vistas.

Luego nos vamos caminando hasta el puerto para ver si encontramos algún restaurante para cenar, pero el ambiente que hay no nos gusta, lo vemos un poco cutre todo y emprendemos la vuelta para buscar una terraza cerca del hotel que ya habíamos visto al salir.




Ya anochecido seguimos sentadas en el restaurante y sin ninguna prisa de movernos, es lo bueno de estar de vacaciones !!!


Regresamos al hotel a descansar para estar preparadas para la excursión de mañana.

BRUSELAS- PARÍS

 Nuestro último día en la capital belga lo vamos a dedicar a visitar zonas que nos quedaron por ver el otro día.

Cogemos el coche y nos vamos hasta el Parc de Cinquantenaire, donde podemos ver un bonito Palacio y un parque precioso para poder pasear.


Para los amantes de los museos, en la zona encontrarán el Museo de Historia Militar, el Museo de Arte e Historia y el Museo del Automóvil.

Luego nos dirigimos hacia el Barrio Europeo de Bruselas, una amplia zona de altos edificios acrisolados muy llamativo.

Destacamos los edificios de la Comisión y el Consejo, situados cerca de la rotonda Schuman, y el Parlamento Europeo, junto a la Plaza Luxemburgo.

Regresamos a por el coche y nos dirigimos hacia el barrio Laeken para visitar la Iglesia de Notre-Dame de Laeken y posteriormente adentrarnos en el parque e ir viendo el Château de Leaken (la residencia de la familia real), la residencia de los duques de Bramante, el Parque de la Exposición Universal (donde se ve el Pabellón Chino, la Torre Japonesa y para finalizar, terminamos en el Atomium.


El Atomium de Bruselas se encuentra  en el barrio de Heizel, y fue construido para la Exposición Universal de 1958.
Se pude entrar e incluso subir a su mirador.


Es medio día y nos acercamos con el coche hasta el centro de la ciudad, queremos visitar la Place d' Espagne, situada muy cerca de la Grand-Place, comer por la zona y dar por concluida nuestra visita a Bélgica.


Tenemos que regresar a París, nuestro punto de partida de esta escapada perfecta.

Nos vamos hacia el aeropuerto, devolvemos el coche que habíamos alquilado y según lo previsto el avión nos llevó a París a la hora prevista.

GANTE- AMBERES- BRUSELAS

 A las 8:30 horas nos despedimos del hotel para ir caminando hacia el centro de Gante, lo primero que vemos el la Catedral, (St. Beafskathedraal) de estilo gótico, y cuyo interior es digno de visitar.




Al lado de la catedral se encuentra el Belfort, que es la torre símbolo del poder de los gremios medievales.


Adosado a uno de sus lados se encuentra una antigua prisión (Mammelokker).

Otro edificio a destacar en la zona es la iglesia gótica de St. Niklaaskerd, a la que también podemos entrar a visitar.

El conjunto de estos edificios hacen una postal preciosa para todo visitante.


Nos vamos hacia la zona de los canales por el puente St. Michielshelling, desde donde las vistas nos dejan sin palabras.

Los canales son un gran atractivo de la ciudad, y desde donde se van viendo casas medievales a ambos lados.



Sin duda, el paseo por los canales hasta llegar al castillo nos ha encantado.
Hemos parado en varias plazas abarrotadas de gente, nos sentamos en una terraza a tomar un café, y por fin llegamos al castillo.
El castillo se puede visitar, pero decidimos dar la vuelta y seguir paseando hasta donde tenemos el coche.
Es la una de medio día cuando emprendemos el camino hacia nuestro próximo destino, la ciudad de Amberes.

Llegamos sobre las 13:30 horas y nuestro primer destino es la orilla del río Escalda. Aparcamos el coche y caminamos un rato hasta llegar al Castillo de Het Steen que protegía el puerto de la ciudad.


Después de pasear por la zona, nos ponemos en camino hacia la Grote Markt, rodeada de casas medievales, y donde destacamos la Fuente de Silvio Bravo y el Stadhuis (Ayuntamiento).






Seguimos caminando dirección la Catedral (Onze- Lieve Vrouwekathedraal) con una impresionante fachada gótica.



El que quiera entrar tiene que pasar por taquilla y pagar 5 euros. En el interior se pueden ver pinturas de Rubens.

Seguimos caminando hasta la plaza Groenplaats (presidida por la estatua de Rubens).
Aprovechamos un restaurante situado en la plaza para comer y descansar un rato.

Paseamos por una gran avenida comercial que nos lleva hasta la preciosa Estación de Tren, donde entramos para visitarla.

Con este recorrido nos vamos dirección el puerto para recoger el coche y regresar a Bruselas para cenar y descansar.





BRUSELAS- BRUJAS- GANTE

 Madrugamos un poco para desayunar, recoger el coche que hemos alquilado y salir pronto hacia la bonita ciudad de Brujas.

El coche lo dejamos cerca de la Estación Central y desde aquí caminamos dirección al centro.

Enseguida vemos el bonito lago del amor (Minnewater), atravesamos el romántico puente y llegamos a Begjinhof, beaterio que alberga una comunidad de monjas benedictinas. Tiene entrada libre para quien quiera echar un vistazo.



Las callejitas y plazas son agradables de pasear, aunque los grandes grupos de turistas interrumpen la tranquilidad con la vamos caminando hacia el centro.

Atravesamos el canal y llegamos a St. Jaanshospitaal, antiguo hospital cuyo recinto está lleno de edificios de ladrillo rojo.

Justo delante, se encuentra la Iglesia Ol. Vrouwekerk, son su alta torre es el edificio más alto de la ciudad. Esta iglesia de Nuestra Señora de Brujas, alberga obras importantes, entre las que destacamos "La Madonna con Hijo", obra de Miguel Angel.


Nos dirigimos hacia la Grote Markt, que es la plaza principal de la ciudad, con elegantes edificios como el Provincial Hof  y por supuesto con el antiguo mercado de Hallen y la alta torre del campanario (Belfort), donde se puede subir a través de sus más de 350 escalones.




Muy cerca encontramos otra de las plazas principales de Brujas, la Plaza Burg, rodeada de edificios históricos, destacando el bonito edificio del Ayuntamiento y el Civiele Grijjie, con decoraciones doradas que alberga dependencias judiciales.



En otro lado de Burg se encuentra la Basílica de la Santa Sangre (Heilig-Bloedbasiliek), en cuyo interior hay una reliquia importante para los cristianos, se dice que es un trozo de tela manchada con la sangre de Cristo.

Ya vamos notando la necesidad de parar a comer, pero hacemos el esfuerzo de acercarnos hasta la Catedral de San Salvador (St. Salvatorskathedraal) cuyo acceso es gratuito.

Buscamos una terracita para comer y descansar un rato degustando una de las muchas cervezas del país.

Ya descansados nos dirigimos hacia la zona de los canales para pasear y pasar la tarde.
Visitamos el canal Groenerei y el Dijver, y a media tarde nos vamos hacia el embarcadero para montar en un barco y pasear por los canales.

Y si bonita es la ciudad de día, ni os podéis imaginar lo bonita que es de noche, con los reflejos de los edificios y los puentes en el agua.







Ya anochecido nos vamos a buscar el coche para ir hacia la localidad de Gante donde haremos noche para mañana poder visitar temprano la ciudad.

PARÍS- BRUSELAS

 Desde París hasta Bruselas hay 320 km que podríamos hacer por carretera perfectamente,  pero encontramos un vuelo muy barato y decidimos comprarlo. Toca madrugar mucho para aprovechar el día y poder visitar bien la capital belga.


A las 8:30 de la mañana ya estamos en la capital belga dispuestos a descubrir cada rincón de esa bonita ciudad.

Nos hospedamos cerca de la Cathédrale des Sts. Michel et Gudule,y es por aquí por donde comenzamos nuestro recorrido. El interior es muy luminoso, ya que la luz entra por grandes vidrieras de colores.

Seguimos caminando rumbo las Galerías Royales St. Hubert, galería comercial donde encontramos la famosa Chocolaterie Neuhaus, donde venden unos dulces y chocolates que hacen la boca agua, y como tenemos hambre, entramos a desayunar y degustar alguna que otra cosilla.

Bajamos por la Rue des Bouchers, una estrecha calle llena de restaurantes y donde tenemos intención de parar a comer o cenar,  seguimos hasta la Petite Rue des Bouchers, bastante más tranquila que la anterior, pero lo hacemos para entrar en el callejón que sale en la confluencia de las dos y poder visitar la Jeanneke Pis (equivalente femenino del Menneken Pis).


Ahora nos dirigimos hacia el punto más bonito de la ciudad, la Grand-Place,  que es una de las plazas más espectaculares de Europa, incluida en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.



La plaza está rodeada de edificios renacentistas muy bien conservados. Destacamos el precioso Hotel de Ville coronado por una gran torre.





Después de admirar un buen rato la plaza, nos encaminamos hacia otro de los símbolos de la ciudad, la estatua del Menneken Pis, "el Niño que orina" es una pequeña estatua de bronce de 50 cm.
Podría pasar desapercibida a no ser por la cantidad de turistas que te encuentras haciéndole fotos.



En los alrededores hay muchas tiendas de chocolates que hacen las delicias de cualquiera, y con lo golosos que somos, no nos resistimos a comprar alguno para ir picando entre horas.

Nos vamos alejando del centro histórico para ir hacia el Mont del Arts, una pequeña colina donde se encuentran los principales museos de la ciudad y unos jardines dignos para pasear.



Nosotros no entramos en ningún museo, seguimos caminando hasta llegar a Place Royale donde destacamos la Iglesia St. Jacques sur Coudenber.

Muy cerca se encuentra el Palacio Real o Palais de Bruxelles, lugar donde el Rey cumple sus funciones de Jefe de Estado, pero no lo usa como residencia real, ya que viven en el Castillo Real de Laeken, en las afueras de Bruselas.

Justo en frente encontramos el grandísimo Parc de Bruxelles, donde entramos a pasear y descansar un rato.

Nos vamos encontrando cansados y con hambre, por lo que hacemos una parada para comer y mirar en el plano lo que nos queda cerca de la zona y seguir visitando la ciudad por la tarde.

Después del descanso, nos dirigimos ha visitar el Parque Squara du Petit Sablon, rodeado de casas barrocas que realzan los bonitos jardines.
La verja que lo rodea está coronada por estatuillas de gremios medievales.
En frente del parque vemos la Iglesia Notre Dame du Sablon, una impresionante iglesia por fuera y por dentro.


Continuamos dirección el Palais de Justice  hasta encontrarnos en su gran plaza.  El edificio se encuentra en obras, rodeada de andamios, y nos ha contado un señor que estaba allí que se debe a que el edificio se está hundiendo por estar ubicado en una zona de arena pantanosa.
En uno de los lados de esta plaza tenemos el mirador a la parte baja de la ciudad, el barrio obrero de Marolles,  al que se puede acceder usando el ascensor gratuito.

El final turístico del día sería la Porte de Hal, que es uno de los pocos restos de la muralla que rodeaba la ciudad, y que se encuentra en un estado un poco ruinoso ...
Desde aquí, volvemos al centro a tomar una cerveza y cenar en las calles cercanas a la Gran-Place. Queremos degustar el plato más típico, los mejillones y patatas fritas.

Para finalizar el día, nos vamos a ver un espectáculo de luces que se hace en la Grand Place y al que animo que asista todo el que pernocte en la ciudad.




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