22 septiembre 2020

OPORTO- AVEIRO- AVILA

 Hoy no hemos madrugado, nos hemos levantado a las 9:00, hemos desayunado, luego subimos hasta la habitación para preparar la maleta y por fin nos vamos a terminar de ver la ciudad.

Lo primero que visitamos es la catedral, y aunque no queremos entretenernos mucho, quedamos fascinados con su precioso  claustro gótico del sigo XIV, que rodeado de azulejos ofrece una visión espectacular.






Sólo nos queda ir hacia la Torre de los Clérigos que lo hemos dejado para el final.
La Torre así como la iglesia a la que pertenece también están en el casco antiguo de la ciudad.
Realizada en granito y con más de 75 metros de altura se puede visitar y acceder subiendo más de 240 peldaños.




No queremos entretenernos más porque hay mucho camino hasta llegar a casa, nos vamos a buscar el coche y dejamos la bonita ciudad de Oporto para poner rumbo hacia Aveiro.

Aveiro está situado ya en la Región Centro de Portugal.

Se la conoce como "Venecia de Portugal" por sus canales que atraviesan el centro de la ciudad.
Pasear por los canales así como por sus calles y plazas es muy relajante.

Aprovechamos la parada para comer un riquísimo bacalao con nata que ya habíamos comido otra vez en esta ciudad.





 




Nos ponemos en camino para regresar a casa y sobre las 21:00 horas llegamos con las fuerzas renovadas con todo lo bueno que ofrecen las escapadas.

OPORTO

Nos hemos levantado a las 8:00 horas para aprovechar el día y poder caminar por todos los rincones que tenemos de la ciudad.

Hoy también está despejado y hace bueno, vaya suerte que tenemos en esta escapada otoñal !!!!

Salimos del hotel rumbo a la Plaza de la Libertad, que es la plaza más importante de la ciudad, comunica el Oporto antiguo con el Oporto moderno.

La plaza se encuentra en el centro de la ciudad, a poca distancia de la Torre de los Clérigos y la Estación de Sao Bento.

En la plaza se encuentra la estatua del rey Pedro IV hecha en bronce donde se puede ver que el monarca muestra la Carta Constitucional del pueblo.

De aquí sale la Avenida de los Aliados, con edificios modernistas como el propio Ayuntamiento de la ciudad.


Seguimos caminando hasta llegar a la estación de trenes de Sao Bento.

Construida sobre los restos del antiguo convento de San Bento del Ave María, aún conserva un aire antiguo característico de toda la ciudad.
Su fachada exterior es señorial, pero la joya del edificio se encuentra en su interior ya que tiene mosaicos de azulejos donde se retrata la historia de Portugal.




Seguimos bajando por la calle R. de Mouzinho de Silveira hasta llegar al Palacio de la Bolsa


Seguimos caminando dirección zona del puerto donde la noche anterior habíamos cenado.
Las casas que vamos viendo a uno y otro lado son muy bonitas y el ambiente de las calle invita a pasear.









En esta parte de la ciudad es donde se encuentra la imagen más emblemática, el Puente Don Luis I, que es el más fotografiado de todos los que atraviesan el río Duero.

Construido por Gustavo Effel lo más característico es su gran arco de hierro.

El puente une la ciudad de Oporto con Vila Nova de Gaia, donde hay un mirador que encantará a todo visitante.

El puente cuenta con dos pisos, uno superior por donde circula el metro y y uno inferior para la circulación de vehículos. En ambos niveles hay un espacio habilitado para el paso de peatones.

Queríamos pasar al otro lado del río para visitar las famosas bodegas, y como en otro viaje lo habíamos hecho en barco, esta vez lo hicimos atravesando el puente andando.




Aprovechamos una terraza que servía comidas para sentarnos un rato a comer y descansar, que aunque era día uno de Noviembre hacía mucho calor.

Después de comer nos fuimos hacia el hotel a buscar el coche para ir hasta la desembocadura del río Duero, que está un poco apartada y no nos apetece ir caminando.

El resto de la tarde lo pasamos en la zona viendo y fotografiando el gran oleaje que había.




Cuando comenzó a oscurecer nos fuimos a tomar algo a un bar y luego al hotel a descansar.

OPORTO- BRAGA- GUIMARAES- OPORTO

 Nos levantamos a las 8:00 horas y enseguida estamos bajando a desayunar para salir pronto hacia la ciudad de Braga.


Esta ciudad ha sido Capital Europea de la Juventud en 2012.

Tiene bonitas y animadas plazas y una multitud de callejuelas cerradas al tráfico rodado que invitan al paseo.

Cuenta con una gran variedad de iglesias barrocas y se la considera por sus festividades religiosas como el principal centro religioso de Portugal.

La primera ver que visitamos esta bonita ciudad era época navideña y  sus calles tenían un agradable olor a castañas asadas.

Hoy nos ha salido un día soleado y con temperatura muy agradable, aparcamos el coche fuera del Arco da Porta Nova y comenzamos a caminar calle arriba.

Este arco fue el principal acceso a la ciudad durante mucho tiempo, y en él podemos observar el escudo de armas del arzobispo José de Bragança.


A pocos metros de aquí se encuentra la Catedral de Braga, que es un importante templo del románico portugués.


Muy cerca se encuentra la Iglesia de la Misericordia, el Palacio Episcopal y los Jardines de Santa Bárbara.

Después nos dirigimos hacia la Plaza de la República para tomar un café en la bonita cafetería que está bajo los soportales.
Aquí había un grupo de peruanos tocando música popular de su país y el ambiente era muy bueno.


Desde aquí comenzamos a callejear para ir pasando por otros monumentos que vamos fotografiando.




Esta ciudad es sin duda, visita obligada para quien esté unos días por la zona.

Seguimos nuestro viaje dirección Guimaraes que está a 26 km.

Guimaraes es una ciudad llena de historia, y desde 2001 es Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La ciudad está considerada como el lugar del nacimiento de Portugal, y su amplia historia se refleja en la variedad de monumentos y edificios históricos.


La Iglesia Nossa Senhora da Consolaçao y la Avenida Largo República do Brasil es por donde comenzamos la visita.
La avenida, siempre florida y bien cuidada, se destaca en la ciudad.


Desde aquí y siempre calle arriba, nos dirigimos hacia el Castillo de Guimaraes que defendió a la ciudad de ataques árabes y normandos.

Se encuentra situado en lo alto de la cima del Monte Largo, se puede visitar de forma gratuita, y aunque es una ruina parcial, recomendamos que la gente entre a verlo.





Muy cerca se encuentra el Palacio de los Duques de Braganza, también se visita (previo pago) y en él encontramos mobiliario y ornamentos del sigo XVII.




Luego caminamos calle abajo visitando los pequeños altares de la pasión que se encuentran por toda la ciudad hasta llegar a la plaza de Santiago, situada en el centro del casco histórico.
El nombre de la plaza le viente dado porque se cuenta que el apostol Santiago trajo hasta la ciudad una imagen de la Virgen María y la colocó en el templo situado en la plaza.
Es una bonita plaza de aspecto medieval en la que podemos encontrar una capilla dedicada a Santiago.




Ya de vuelta a donde teníamos el coche paramos en una cafetería  para degustar un rico café portugués y un pastel de nata ( pastéis de Belem en la ciudad de Lisboa ).


Luego nos hemos ido hacia Oporto para dar un paseo nocturno y cenar en la zona del puerto que al ser fin de semana está muy concurrida.






AVILA- OPORTO

 Hoy como todos los días laborables, salimos del trabajo a las 15:00 horas y justo después de comer y reposar un poco nos ponemos en camino hacia Oporto.


Hacemos una breve parada en Salamanca a tomar un café que Alfonso parece que necesita un kit-kat.

Nos volvemos a poner en camino y llegamos a la frontera, ya sabéis que lo primero que hay que hacer es parar a meter en una maquinita la matrícula de nuestro vehículo y el número de nuestra tarjeta, así nos irán cobrando los peajes que vamos pasando aunque no nos demos ni cuenta de que existen, y podemos utilizar las autopistas sin preocuparnos de las multas. (algún tramo también hay que parar como en cualquier autopista de España para sacar el tiket).

Se nos va oscureciendo el día y nos vemos obligados a parar en un restaurante del camino para cenar algo y descansar un poco.

Nos quedan pocos kilómetros para llegar a Oporto y enseguida estamos buscando nuestro hotel y dónde dejar el coche, que al ser fin de semana está todo ocupado por la cantidad de gente que está de fiesta por la calle.

Nosotros hoy decidimos no salir y enseguida nos acostamos para descansar y estar en plena forma al día siguiente.

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