22 septiembre 2020

CAGLIARI- MADRID

Hoy era nuestro último día en Cerdeña y lucía el sol tanto como calentaba!!!
No queríamos ni imaginarnos como íbamos a salir a la calle si con pantalón largo no podíamos ir porque nos rozaba y con las piernas al aire nos íbamos a quemar más.
Sin pensarlo más, bajamos a desayunar que hoy tocaba un riquísimo bufet y teníamos hambre.
Luego montamos las maletas en el coche y nos fuimos a visitar la capital de la isla.
Cagliari es pura esencia mediterránea, es una ciudad dividida en barrios históricos, Castello, Stampace y Marina.

El Castello está situado en un peñón rocoso donde hay una fortificación con forma de proa de barco.
En este barrio también hay que visitar la torre del Elefante (torre defensiva contra los aragoneses).
El barrio de Stampace es el más antiguo de la ciudad, aquí se hayan restos arqueológicos de la necrópolis fenicia de Tuvixeddu, la villa romana de Tigellio o el anfiteatro romano.

El barrio Marina es el cercano al puerto.











Nuestro vuelo salía a las 16:40 horas por lo que dimos por concluida la visita y nos fuimos a por nuestro coche que habíamos dejado en la puerta del hotel.
Nos fuimos al aeropuerto y a la hora prevista nuestro avión de Ryanair despegó rumbo a Madrid.




GOLFO DE OROSEI- CAGLIARI

Como dijimos, ayer nos habíamos informado de la excursión que nos llevaría con lancha rápida a disfrutar del golfo, sus cuevas, sus calas...
A las 8:00 de la mañana estábamos en la agencia para recoger nuestros billetes y que nos informaran dónde ir a coger la lancha.
Nos dijeron que teníamos que llevar un bocadillo que sino no comeríamos ese día (en las calas no hay donde comprar comida ni bebida), y también nos aconsejaron dejar el coche en el parking de nuestro hotel porque sino sería difícil poder aparcarlo.

A las 8:30 estábamos preparados en el puerto para que nos distribuyeran a todos los que esperábamos para compartir las lanchas.

Nuestro grupo del día era de 8 personas más el guía y lo pasamos genial.
Fue un día para no olvidar, hicimos snorkel en medio del mar, nos metimos con las lanchas en unas cuevas excavadas en las rocas por los golpes del mar, tomamos el sol y nos bañamos en todas las calas que pudimos.
En total 8 horas de excursión en las que nos pusimos como cangrejos de coloraos y con ganas de seguir el ritmo.









Cuando regresamos a tierra firme fuimos a por nuestro coche y sin perder tiempo nos pusimos camino de Cagliari.
Queríamos llegar antes de que anocheciera para poder salir a cenar y visitar la ciudad por la noche.
Cuando llegamos al hotel y nos duchamos fue cuando nos dimos cuenta de que estábamos completamente quemados por el aire y el sol.
Tuvimos que darnos varias veces crema para hidratar la piel pero ya no había remedio.
Nos arreglamos y salimos a dar una vuelta.
No aguantábamos que nos tocara nada las piernas, nos dolía todo, pero era fin de semana, el ambiente era muy bueno y no nos lo queríamos perder.

OROSEI- GOLFO DE OROSEI- CALA GONONE

 Hoy no teníamos mucha prisa porque el día lo íbamos a pasar visitando pequeños pueblos hasta llegar a nuestro hotel en el Golfo de Orosei.

La primera visita fue a Orosei, pero hacía mucho calor (y eso que era primera hora de la mañana) por lo que no nos detuvimos mucho.



Seguimos nuestro rumbo por una carretera bastante estrecha y montañosa, estábamos deseando volver a ver el mar pero se resistía, hasta que en una curva cerrada lo volvimos a ver y con una vista fantástica.



Hoy no íbamos a disfrutar de la playa, tocaba visitar otros pueblo del interior, pero no pudimos resistirnos a bajar a la costa para verlo un poquito y así informarnos de la excursión que queríamos hacer al día siguiente.

Aprovechamos a comer cerca de la playa y pusimos rumbo a la población de Orgosolo, que por cierto no está nada cerca, porque las carreteras tienen muchas curvas y hay que ir despacio.
Queríamos ver los espectaculares murales que adornan las fachadas de las casas de ese pueblo.
Además habíamos leído que en ese pueblo es donde mejor podíamos ver las vestimentas típicas de las mujeres sardas.
Y al llegar pudimos verlo todo según lo previsto, sólo tuvimos que pasear por el pueblo y pararnos en una plaza cerca de la iglesia para ver como llegaban las mujeres al toque de la campana.





Después de una hora de visita nos fuimos dirección de Pirán, una ciudad grande, moderna y con mucho ambiente en las calles.

Aquí pasamos toda la tarde hasta que se hizo de noche y volvimos a Cala Gonone donde teníamos nuestro hotel de hoy.

OLBIA- ARCHIPIELAGO DE LA MADDALENA Y CAPRERA

 




A las 8:00 horas ya estábamos de camino hacia la localidad de Palau para coger un ferry que nos llevara a la isla de La Maddalena.


Llegamos a la caseta donde se saca el ticket y enseguida estábamos embarcando nuestro coche de alquiler dispuestos a pasar un día estupendo en el archipiélago.


La travesía fue corta y amena porque íbamos haciendo fotos a todo y muy distraídos con unos niños alemanes que viajaban a nuestro lado.


Desembarcar fue rapidísimo y enseguida estábamos ya rodando con nuestro coche por la isla La Maddalena.
Aquí os tengo que decir que yo nunca he visto un agua tan azul y brillante como en este lugar, era un sitio precioso y muy fácil de visitar.
Nos dieron un plano de la isla y enseguida la dimos la vuelta por lo que buscamos una cala para bañarnos y dejar que pasara la mañana sin prisa.




El agua estaba lleno de medusas por lo que decidimos movernos a otra playa a ver si había más suerte.


Sobre las 13:30 horas decidimos ir a un chiringuito a compra un bocadillo para no perder tiempo de estar en la playa y luego poder pasar a la isla Caprera.
La Isla Caprera está unida con la Isla Maddalena por un puente artificial, lo cual facilita mucho su visita.
Esta si que es una isla virgen, aquí solo hay agua y vegetación, y un azul intenso que se quedó gravado para siempre en nuestras retinas.




Regresamos al puerto de la isla Maddalena para regresar en uno de los últimos ferrys que hacen el trayecto de la tarde hasta Palau.


Esta fue una jornada de las más bonitas de nuestras vacaciones en Cerdeña, pero no la única, por delante teníamos otra gran aventura en el mar y no nos lo queríamos perder por nada en el mundo.

Volvimos a nuestro hotel de la noche anterior para ducharnos y quitar un montón de espinas que se había clavado Alfonso en el dedo gordo del pie al pisar un erizo de mar.
Aprovechamos después de cenar a dar un paseo por la ciudad y comer un rico helado en una terraza mientras veíamos el fútbol que jugaba curiosamente España contra Italia. (perdió Italia a penaltis por lo que nosotros ni hablábamos que el ambiente estaba muy caldeado)


ALGHERO- PLAYA PELOSA- CASTELSARDO- OLBIA

 Hoy nos hemos levantado a las 7:30 para salir pronto a visitar con la fresca la ciudad.

Desde la playa, ayer ya pudimos ver que es una ciudad amurallada, pero de cerca nos pareció mucho más bonita.


La muralla se construyó para defenderse de las invasiones que llegaban por mar.
Su casco antiguo es conocido como la Barceloneta.
Lo primero que hicimos fue entrar por la Torre de Porta Terra y dirigirnos a por un plano de la ciudad al punto de información turística.

Dedicamos unos minutos a situarnos bien en el plano y señalar los puntos que íbamos a visitar.
Nos dirigimos a la Porta a Mare (la puerta de entrada que da al mar) y enseguida llegamos a la Piazza Cívica, un lugar muy ambientado.
Lo más destacado de la bonita plaza es la fachada del Palazzo d' Albis.
Recorrimos la Vía Príncipe Umberto para llegar a la Catedral de Santa María.
También paseamos por la Vía Carlo Alberto, Principe Umberto y Roma, todas llenas de tiendas, bares y recuerdos.
Terminamos la visita en unas 3 horas y nos gustó mucho.




Pusimos rumbo a Stintino, ciudad conocida en toda la isla por su Playa Pelosa.
Aunque nos costó un poco encontrar parking en cuanto lo hicimos no dudamos en ir a darnos nuestro primer baño del año.


Estuvimos en la playa una hora y luego emprendimos el camino a Castelsardo, donde además de visitar la ciudad también tendríamos la oportunidad de darnos otro baño.
Cuando nos íbamos acercando, paramos en un mirador donde se divisa una imagen de la ciudad preciosa con sus casitas de colores.



Castelsardo es una ciudad situada en la provincia de Sassari al norte de Cerdeña, construida en una la ladera de una colina y coronada con una fortaleza.
Lo primero que hicimos antes de empezar a visitar la ciudad fui parar a tomar algo para refrescarnos del calor sofocante que hace y preguntar si es fácil subir andando al castillo.
Nos explicaron un poco lo que teníamos que visitar y nos pusimos en marcha andandito sin prisa pero sin pausa.
Llegamos enseguida a la zona del castillo, visitamos su catedral, las calles adornadas con bonitas terrazas, rincones con souvenirs locales...





La visita a esta pequeña localidad ha sido muy gratificante y como teníamos tiempo porque apenas eran las 17:00 horas nos fuimos un rato a la playa para ir frescos a nuestro próximo destino.
Sobre las 18:00 horas nos pusimos rumbo a la ciudad de Olbia donde teníamos nuestro hotel.
Nada más salir de Castelsordo hay una piedra con forma de elefante que como curiosa que es hay que parar ha hacerse una foto y dedicarle dos minutos.


A las 19:20 horas ya estábamos en nuestro hotel preparándonos para salir a dar una vuelta y poder conocer un poco la lujosa Costa Esmeralda.
Cogimos el coche y nos acercamos a Porto Cervo para visitar los complejos hoteleros que albergan a futbolistas y artistas y para hacer alguna foto a los bonitos yates que amarran en su puerto.




Volvimos a Olbia para ir a un restaurante a cenar y marchar pronto al hotel que hoy ha sido un día muy completo.


Páginas más vistas...