25 septiembre 2020

LIUBLIANA- PREDJAMSKI GRAD- TRIESTE

 Hoy nos ponemos en camino hacia la capital de Eslovenia, Ljubljana, una ciudad cosmopolita.

Su patrimonio histórico y monumental hace que sea una ciudad muy visitada.
La visita requiere no mucho más de medio día, y destacamos entre sus monumentos, la Catedral de San Nicolás, el castillo medieval, la Iglesia Franciscana de la Asunción y el puente de los Dragones.
Empezamos la visita siguiendo la orilla del río, muy ambientado con estudiantes que salen a pasear o sentados en el césped.








La mañana se nos pasó volando y cuando nos dimos cuenta eran sobre las 16:00 horas, ya no había donde sentarnos a comer salvo una pizzería donde había una cola grande para pedir y fue allí donde decidimos ir a descansar un rato.
Luego de vuelta al coche por las calles principales encontramos la mejor heladería de todo el viaje, nos comimos dos helados riquísimos y muy baratos.
Hoy tampoco teníamos hotel reservado porque no sabíamos cuándo tiempo íbamos a tardar en visitar la ciudad, pero como era pronto decidimos poner rumbo a las Cuevas de Postojnska a ver si había suerte y llegábamos a tiempo para poder visitarlas.
Cuando llegamos nos dirigimos a la entrada y nos dijeron que ya había entrado el último turno del día, por lo que sólo pudimos ver el entorno y quedarnos con ganas de visitarlas.
De todas maneras tenemos señaladas en la ruta otras cuevas igual de importantes, por lo que estaba claro que a esas sí que entraríamos.
Nos fuimos hacia Predjamski Grad donde había un bonito castillo escavado en una gran roca, pero ya sabíamos que estaría cerrado también, por la hora que era.


Pudimos fotografiarlo por fuera y en un mapa grande que había allí estuvimos mirando donde ir a dormir esa noche para el día siguiente visitar las cuevas de Skocjan.
Reservamos desde el teléfono un hotel en la ciudad italiana de Trieste que estaba relativamente cerca y siempre se había resistido su visita cuando hemos ido a Italia.
Y lo volveríamos a hacer, porque la visita nocturna que hicimos a Trieste nos encantó.







BLED- LAGO BOHINJSKO- CASCADA SLAP SAVICA- MALI GRAD- KRANJ- BLED

 Cerca de Bled hay otro atractivo lago que es como un espejo con agua limpia y muy fría, rodeado de preciosas montañas.


A las 9:00 horas salimos dirección al lago Bohinjsko para visitar su gran cascada (Slap Savica).
El lago es menos turístico que el de Bled pero igualmente es un lugar precioso.





Después de la visita del lago nos fuimos a sacar la entrada para entrar en un sendero empinado y lleno de escalones que nos llevaba a la cascada.
La subida duraba 30 minutos, pero nosotros tardamos mucho más porque íbamos haciendo fotos a todo, hasta que coronamos y sin darnos cuenta allí estaba, una bonita cascada que salpicaba a todo el que quería acercarse hasta donde dejan para fotografiarse.


Comenzamos a bajar y no queríamos irnos sin volver a ver el bonito lago que teníamos delante.

Los paisajes por los que pasábamos eran preciosos, por lo que íbamos parando para hacer fotos.



Las visitas principales del día ya estaban hechas, miramos un mapa y decidimos ir a visitar unas ciudades que no estaban lejos y pusimos rumbo a  Mali Grad donde pararíamos a comer y haríamos una visita rápida.







La próxima parala la hicimos en la localidad de Brdo para ver un palacio que tiene escondido en un gran parque. Nos costó mucho encontrarlo, y casi no vimos nada, por lo que si no hay tiempo es una visita prescindible en el viaje.

Sin mucho más que ver, nos dirigimos a la ciudad de Kranj, que está ubicada en un lugar estratégico para el viajero, por lo que se convierte en parada obligatoria.
Esta es la cuarta ciudad más importante de Eslovenia, tiene bonitas plazas, altos campanarios y casas de alta aristocracia que componen un casco urbano medieval.
Nos gustó mucho la iglesia gótica de San Kancijan en la que se celebran conciertos de música clásica.
Tambien hay que destacar la fachada del Ayuntamiento.







El paseo de unas dos horas por la ciudad fue muy relajante y nos fuimos contentos por haber parado.
Queríamos llegar a Bled antes de que empezara a anochecer para ver por última vez el lago y luego cenar y descansar pronto.


ALPES JULIANOS- BLED

 Hoy nos levantamos con un día espléndido, lucía el sol.

A las 9:00 horas montamos las maletas en el coche y nos pusimos en camino a cruzar todo el Triglavski Park hasta coronar los alpes julianos en lo alto del puerto Vrsic.
La carretera empezó a serpentear y empinarse y en pocos kilómetros pasamos de un día de verano a la nieve y el frío. Los paisajes desde lo alto de estas montañas son de ensueño.



Desde aquí se puede ir viendo tramos de una vía espectacular que se construyó por los prisioneros de guerra rusos durante la Primera Guerra Mundial.

Nos tomamos un café bien caliente en el único bar que hay y emprendimos el descenso siguiendo la carretera.


Teníamos que ir parando cada poco tiempo porque todo era digno de fotografiar, era un paisaje fantástico que incitaba a todo tipo de deportes.
Cuando llegamos abajo de las montañas, había un lago precioso con mucha zona de recreo.



Enseguida llegamos a la ciudad de Kranjska Gora, ciudad dedicada a todo tipo de deportes de montaña, y donde se respiraba un ambiente que nos encantaba.


Nos hubiera gustado haber tenido tiempo para quedarnos algún día y haber hecho alguna ruta de montaña, pero tendrá que ser para otra vez, porque teníamos que seguir nuestro itinerario.


Nuestro próximo destino era Bled, y teníamos muchas ganas de llegar porque sabíamos que teníamos una ruta preciosa por hacer en esa misma mañana.
En cuanto llegamos al que iba a ser nuestro hotel durante las próximas dos noches, dejamos el equipaje, pedimos un plano de la ciudad y que nos señalaran como llegar a la Garganta de Vintgar.
Tenemos que decir que el hotel lo buscamos fuera de la ciudad porque en la época en la que fuimos en la ciudad tenían los precios muy altos.


Y hacia allí nos dirigimos, a la Garganta de Vintgar, un recorrido sobre tablas sorteando el río Radovna y que termina en la bonita cascada de Sum.
Recorrido fácil de hacer y que recomendamos cien por cien.




Aprovechamos unas mesitas de madera que hay a la salida para hacer como casi todos los que hicimos la ruta, parar a comer un bocadillo y recargar fuerzas.

Eran sobre las 16:00 horas cuando nos fuimos hacia Bled para poder tomar un café con un dulce típico de la zona.


Bled es uno de las ciudades balneario más importantes de Europa, y uno de los reclamos turísticos más imponentes del país gracias a su Lago Bled que es un espejo glacial de poco más de 1.4 kilómetros cuadrados que se ha convertido en una de las postales recurrentes de todo viajero.
En el centro del lago se encuentra la Isla Bled, y en ella hay una iglesia en honor a la Virgen de la Inmaculada Concepción.
Para llegar a la iglesia hay que subir 99 escalones y llegar hasta allí en una barca de remo que comunican las orillas del lago y la isla.





Otro monumento a destacar es el Castillo Bled, imponente fortaleza que hoy se usa como museo de arte contemporáneo.



Pasamos toda la tarde rodeando el precioso y relajante lago y cuando se hizo de noche nos fuimos a cenar y a descansar. Hoy ha sido un día precioso.


MADRID- VENECIA- PARQUE TRIGLAVSKI

 Por ser el primer día de vacaciones, el despertador sonó a las 4:00 horas, enseguida nos pusimos en marcha porque teníamos que ir al aeropuerto de Madrid para coger nuestro vuelo de Iberia que sale a las 7:20 horas.

Como siempre que hemos volado con esta aerolínea nuestro vuelo despegó con puntualidad y en unas dos horas y media estábamos aterrizando en Venecia.

Recogimos nuestro equipaje y nos fuimos derechos a por nuestro coche de alquiler para salir rápido hacia Eslovenia.

Lo primero que hay que saber al entrar en Eslovenia, es que hay que parar en una gasolinera y comprar una tarjeta que se pega en el cristal del coche para poder pagar las autopistas.
Dependiendo de los días que vayas a circular en el país así recargas la tarjeta, nosotros tuvimos que pagar la tasa de 15 días, porque aunque visitamos los primeros días de vacaciones este país, al regreso de Croacia a Italia, volveríamos a circular por tierras eslovenas.
La primera visita del país es para Triglavski Narodni Park, atravesado por el caudaloso río Soca.
El paisaje promete por su verde, por su río y a lo lejos las montañas.
Fuimos dirección a Tolmín, pero fuimos parando para hacer alguna ruta a nivel del río.




Para esta jornada no llevábamos hotel porque no sabíamos lo que nos iba a cundir el día, pero a media tarde se puso a llover y decidimos preguntar en un hotel que había a pie de carretera, había habitación libre y nos convenía el precio, por lo que ahí nos quedamos a descansar.


Cuando dejó de llover salimos a ver los preciosos paisajes que teníamos.





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