DÍA 7: TALLIN

Hoy nos despertamos bastante tarde, creemos que la visita a Tallin la dejamos bien hilada el día anterior y hoy queremos disfrutar más de su ambiente, de su gastronomía y por supuesto seguir visitando cosas que nos quedaron pendientes.

Salimos a desayunar a una terraza de la Puerta Viru ya que lo primero que vamos ha hacer es ir hasta la estación de autobuses para sacar el ticket del bus que nos llevará mañana hasta la última capital de este precioso viaje, Riga, la capital de Letonia.

En la misma Puerta Viru hay parada de tranvía que nos lleva hasta la estación, pero como no tenemos prisa, decidimos ir viendo la parte nueva de la ciudad y hacemos el tramo caminando.


Rascacielos de la ciudad nueva de Tallin

Estación de autobuses de Tallin

En la estación nos encontramos con una pareja de españoles que estaban intentando sacar los mismos tickets que queremos nosotros, pero parecen en apuros y nos acercamos a ver si podemos ayudarles.

Parece que no se entienden bien con la señora que está en la ventanilla y lo intentamos nosotros pidiendo dos billetes para mañana con destino Riga. A nosotros nos los da sin ponernos ningún problema (23 eur/persona), por lo que les pedimos otros dos tickets para ellos.

En agradecimiento nos ofrecen ir a tomar algo con ellos y ahora si que nos acercamos hasta la parada de tranvía (situada al otro lado de la carretera) para bajar más rápido hasta la Puerta Viru.

Allí nos sentamos en una terraza a tomar una cerveza y brindar por encontrarnos en esta preciosa ciudad.

Pasamos un rato muy agradable contando las aventuras y desventuras del viaje y el tiempo pasó muy rápido. Decidimos levantarnos y seguir la visita de la ciudad, ellos quieren acompañarnos y nos vamos los cuatro sin rumbo fijo pero dirección hacia la Plaza de la Libertad.

Pasamos por muchos de los atractivos que visitamos ayer, pero desde la Catedral de Alexander Navski nos desviamos del recorrido para visitar la Iglesia de Carlos. Para llegar hasta allí tenemos que atravesar un parque y enseguida estamos frente a sus dos torres de inmenso tamaño.

Fachada de la Iglesia de Carlos

Estaba abierta y entramos ha visitar esta iglesia luterana donde en esos momentos sonaba el órgano y no pudimos resistirnos a sentarnos un rato a escuchar relajadamente la melodía.

Interior de la Iglesia de Carlos

Enseguida llegamos a la Plaza de la Libertad, símbolo y orgullo cívico de Estonia, gracias a su Monumento a la Guerra de la Independencia y su iglesia luterana de San Juan.

Plaza de la Libertad

Iglesia de San Juan. Plaza de la Libertad

Interior de la Iglesia de San Juan

Subiendo la escalera que hay junto al monumento, llegamos a una plaza donde están las letras de TALLIN y no nos resistimos a fotografiarnos.


Mirador de la Plaza de la Libertad

Mirador de la Plaza de la Libertad

Buscamos un restaurante cercano para comer y luego nos despedimos de nuestros amigos deseándoles un buen viaje a Riga y nos dimos los teléfonos por si podíamos quedar a comer en esa ciudad.

Comiendo en Tallin

Nos despedimos de nuestros amigos y nos encaminamos hasta la Puerta Viru de nuevo. El objetivo para esta tarde es la visita al Parque de Kadriorg y el cercano Palacio Kadriorg.

Cogemos el tranvía y aunque intentamos pagar, no es posible, solo se puede pagar con una tarjeta de tranvía y nosotros no tenemos por lo que hacemos el viaje gratis. 

Enseguida llegamos a la parada donde vemos un bonito parque, se trata del Parque de Kadriorg, un conjunto arquitectónico barroco con estanque donde los cisnes adornan aun más el paisaje.

Parque de Kadriorg

Posando en el Parque de Kadriorg

Parque de Kadriorg

Caminamos un poco hasta llegar al Palacio Kadriorg, una joya de la arquitectura barroca que se construyó como residencia de verano para el Zar Pedro el Grande de Rusia y su esposa.

El palacio alberga el Museo de Arte de Kadriorg.


Palacio Kadriorg

Damos un paseo por los preciosos jardines por donde hay novios haciéndose fotos de boda y no es para menos, porque el lugar el muy bonito y adecuado para eso.



Jardines y Palacio Kadriorg

Disfrutando del entorno del Palacio Kadriorg

Posando por los jardines

Nos despedimos de esta zona de la ciudad, volvemos a subir al tranvía (sin pagar) y regresamos a la Puerta Viru para ir un poco al hotel a descansar antes de ir a cenar.

Cuando salimos el ambiente nos encanta, es fin de semana y toda la gente está en la calle paseando, cenando, bailando ... 


Paseando por Tallin

Plaza del Ayuntamiento disfrutando de música en directo

En la Plaza del Ayuntamiento entramos a ver un concierto de música en directo, estaba muy animado todo y nos el ambiente nos envuelve en la fiesta.

Como hicimos ayer por la noche, nos damos un paseo por los lugares que hemos visitado hoy para verlo todo iluminado y así vamos despidiendo otra etapa del viaje.


Puerta Viru


Plaza de la Libertad


Calles de Tallin


Tallin

Después de cenar nos vamos al hotel a descansar que mañana tenemos que madrugar bastante para coger el bus que nos llevará a Riga.







 

DÍA 6: TALLIN

 Después del día tan completo que tuvimos ayer viajando bien temprano desde Estocolmo a Helsinki, una visita bien completa a la capital Finlandesa y para finalizar el día viajando hasta Tallin, capital de Estonia, hoy nos merecíamos una tregua con el despertador, por eso nos hemos levantado a las 8:30 horas y como el hotel no ofrece desayunos, no tardamos mucho en prepararnos y salir a buscar una cafetería.

Estamos hospedados justo en el centro de la ciudad, a pocos metros de la Plaza del Ayuntamiento por lo que nada más salir a la calle encontramos muchas terrazas donde podernos sentar tranquilamente a desayunar.


Primeras impresiones de Tallin

La Oficina de Turismo se encuentra a pocos metros del Ayuntamiento y justo al lado de donde estamos desayunando, por eso nos acercamos a por un plano de la ciudad y así nos dibujamos la ruta que queremos hacer hoy por la mañana.

La primera visita es la Plaza del Ayuntamiento, corazón del centro histórico de la ciudad.

Históricamente sirvió como espacio para el mercado y hoy alberga multitud de terrazas y sirve para varios eventos, como los que se celebran estos días en los que estamos en la ciudad.

Como decimos, estos días se celebran conciertos por las tardes y en el centro de la plaza hay un gran escenario que impide tener una perspectiva global pero no por eso deja de tener un encanto especial.

Plaza del Ayuntamiento. Tallin

El edificio más llamativo es el Ayuntamiento y su gran Torre, pero las fachadas de colores, las terrazas y el buen ambiente hacen especial a este lugar.


Ayuntamiento de Tallin

Frente al Ayuntamiento encontramos una de las farmacias más antiguas del mundo, abierta ininterrumpidamente desde 1422, regentada por diez generaciones de la misma familia.


Farmacia del Ayuntamiento

En tiempos medievales los remedios caseros que aquí daban consistían en pócimas hechas con piel de serpiente, polvo de cuerno ... en la actualidad se venden medicamentos modernos, pero en un lateral se puede visitar ese museo lleno de vitrinas, objetos, tarros de los siglos pasados.


Mostrador con medicinas actuales


Vitrinas con formulas magistrales


Vista de la Plaza del Ayuntamiento desde las ventanas de la farmacia


Tarros y pócimas antiquísimas

Antes de abandonar la zona, damos un paseo por los alrededores de la Plaza del Ayuntamiento, las calles, las casas y el ambiente hacen especial esta parte de la ciudad.


Vista de la torre del Ayuntamiento desde un lateral


Detalle de las calles céntricas de Tallin

Comenzamos a callejear en sentido ascendente hasta llegar a la iglesia medieval de San Nicolás.
La iglesia fue diseñada como fortaleza y sobrevivió a los bombardeos sufridos por los soviéticos en la Segunda Guerra Mundial, aunque con grandes deterioros.
Desde su restauración se ha dedicado a museo de arte religioso (Museo Niguliste)


Iglesia de San Nicolás

Damos un rodeo a esta gran iglesia y desde un parque que hay delante se obtienen bonitas vistas de la torre del Ayuntamiento.


Vistas desde la Iglesia de San Nicolás

Seguimos caminando por las callejuelas que ascienden hasta el Jardín del Rey Danés, que se encuentra entre la muralla y la Ciudad Vieja .

El Jardín del Rey Danés es un área abierta en la ladera de la colina Toompea desde donde se obtienen vista de los tejados de la ciudad, pero también puede verse pasear a la gente por la muralla que tenemos justo encima de nosotros.


Jardín del Rey Danés

Su nombre se debe a que una leyenda que cuenta que las tropas de Valdomar II de Dinamarca luchaba contra los estonios para conquistar Toompea.
Las tropas de Valdomar iba perdiendo la batalla cuando se abrieron los cielos y una bandera roja con cruz blanca apareció. Este echo lo tomaron como una señal sagrada y los daneses fueron impulsados a la victoria.


Vista de la muralla desde el Jardín del Rey Danés

Salimos del jardín por la puerta de la muralla y ya fuera se obtienen unas bonitas vistas del recinto amurallado de la ciudad.


Torre de Kiek in de Kök


Vista de la muralla. Tallin

Aquí se encuentra el Museo de Fortificaciones, podrá caminar a lo largo de un tramo de muralla mientras se obtienen bonitas vistas al Casco Antiguo. 
Los visitantes del Museo conocerán los pasadizos del bastión, la Torre Kiek in de Kök, el Museo de Piedra Tallada entre otras cosas.


Entrada al Museo de Fortificaciones

A pocos metros, en lo alto de la colina de Toompea, se encuentra la Catedral ortodoxa Alexander Nevski, uno de los edificios más destacados del Casco Antiguo. 

Esta catedral se construyó cuando durante el periodo en el que Estonia era parte del Imperio Ruso y por eso tiene ese modelo arquitectónico Ruso tan característico.



Catedral ortodoxa Alexander Nevski

Esta catedral posee la cúpula más grande de entre las catedrales ortodoxas y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1997.


Cúpulas de la Catedral Alexander Nevski


Interior de la Catedral  Alexander Nevski

Justo en frente de la fachada principal de la Catedral se encuentra el Castillo de Toompea y la Torre de Hermann el Alto. 
Construido sobre un precipicio de roca caliza, y en la cima este gran Castillo de Toompea siempre ha acogido el poder político de Estonia, en  la actualidad es la sede del Parlamento.
La Torre de Pikk Hermann es un símbolo nacional de Estonia.


Parlamento de Estonia



Torre de Pikk Hermann

Los jardines del Parlamento son muy agradables de pasear y la Torre desde aquí es imponente, pero decidimos bajar hasta los cimientos de la misma para verla bien.


Torre de Pikk Hermann

Seguimos hasta la cercana Catedral de Santa María Virgen, iglesia luterana que exhibe los escudos de armas de los nobles a los que sirvió.


Catedral de ´Santa María la Virgen

A partir de aquí callejeamos por calles donde se ubican varias embajadas y donde hay unos coches de mucho lujo, Alfonso se vuelve loco mirándolos y con mucha envidia de esos prestigiosos dueños ...

Enseguida llegamos al primero de los dos miradores que llevamos apuntados, se trata del Mirador de Kohtuotsa, desde donde se puede observar el contraste entre torres medievales y altos rascacielos, sin perder de vista a lo lejos el puerto con algún barco navegando.


Vistas de Tallin desde el Mirador de Kohtuotsa


Mirador de Kohtuotsa

A pocos minutos de este mirador se encuentra otro mirador, para nosotros, el más bonito, con vistas privilegiadas de la muralla que rodea la ciudad además de la silueta de la iglesia de San Olaf y el puerto.


Vistas desde el Mirador de Patkuli

Este mirador se encuentra en el lado norte de la Colina de Toompea sobre un alto risco de piedra desde donde los nobles solían mirar a los comerciantes y artesanos que vivían en la parte de abajo.


Mirador de Patkuli

A un lado del mirador se encuentra el Ayuntamiento y sus torres defensivas, pero desde abajo se puede ver mucho mejor este edificio.

Hay una escalera que nos permite descender a la parte baja de la ciudad y hacia allí que vamos, es momento de ir buscando dónde comer y desde el mirador hemos visto un mercado que puede ofrecernos algo típico.

Se trata del Mercado de Balti Jaam donde se venden productos frescos y donde también hay puestos de comida y cafeterías.


Balti Jaama Turg


Puestos de frutas del mercado


Puestos muy coloridos en el mercado

Nos decidimos por un puesto de pizzas donde comimos y bebimos productos riquísimos.


Probando cervezas típicas mientras se hacen las pizzas

Después de comer regresamos al hotel para descansar unos minutos y cargar las pilas de la cámara de fotos.
Regresamos a la calle y a 50 metros del hotel se encuentra una subida a la muralla de la ciudad, nos acercamos a ver el recorrido y después de consultarlo decidimos no subir y caminar el perímetro de la muralla intercalando tramos por dentro y otros por fuera de la ciudad, según nos vaya gustando más.

Pasamos por el Pasaje de Santa Catalina (visita que dejamos para otro momento),  vemos el la Torre de Hellemann, que tiene tres alturas y ofrece la oportunidad de caminar por un tramos de 200 metros por esta parte de la muralla. Esta torre se usó como prisión y hoy es una galería de arte.


Entrada a la Torre de Hellemann de Tallin


Tramo de muralla cercano a nuestro hotel. Camino a la Puerta Viru

En pocos minutos estamos frente a la famosa Puerta Viru, un par de torres que dan entrada al centro histórico. La calle del mismo nombre es una animada calle comercial que todo viajero debe visitar para ver escaparates o sentarse en alguna de sus terrazas a tomar algo.


Puerta Viru y los puestos de flores


PUERTA VIRU


Calle Viru

Después de un buen rato por esta bonita zona de la ciudad nos vamos hacia la Ópera Nacional de Estonia, un gran edificio Art Nouveau, situada en una gran avenida. 


Ópera Nacional de Estonia

Regresamos a la Puerta Viru, nos sentamos en una terraza a tomar algo y desde este punto comenzamos a recorrer la muralla medieval de la ciudad.


Hora del café en la Terraza junto a la Puerta Viru

 Esta muralla llegó a tener 4 kilómetros de longitud y 24 torres, hoy en día quedan en pie aproximadamente la mitad.

Siguiendo la muralla llegamos hasta la Iglesia de San Olaf, edificio más alto del mundo durante los siglos XV y XVI, cuando conservaba su aguja original de 159 metros.
La Iglesia de San Olaf es el edificio medieval más grande de Tallin y toma su nombre del rey y santo noruego Olav II Haraldsson.


Iglesia de San Olaf

A su lado encontramos un edificio redondo que es un molino que se utilizaba tirado por dieciséis caballos en el caso de que la corriente que suministraba agua al foso se cortara durante un asedio.
Posteriormente fue utilizado como almacén.


Tallin

Finalmente llegamos a la Torre de Margarita la Gorda que alberga el Museo Marítimo de Estonia. Es una robusta torre defensiva construida para proteger la ciudad de los ataques por mar, ya que éste se encuentra a pocos metros de aquí.


Torre de Margarita la Gorda



Torre de Margarita la Gorda y puerta de entrada a la ciudad


Torre de Margarita la Gorda

Seguimos nuestro recorrido por la muralla y nos damos cuenta que por esta parte de la ciudad están muy bien conservadas.



Vista de la Torre de la Iglesia de San Olaf y la Torre de la muralla

Pasamos por la Torre Epping, sede de exposiciones interactivas  donde se pueden ver armas y armaduras medievales.


Subida a la Torre Grusbeke

Salimos hacia un parque para seguir el recorrido desde afuera de la ciudad y tener mejor perspectiva de la muralla y sus torres.


Saliendo de la ciudad. Tallin


Vista de la muralla de Tallin.

Llegamos a la Plaza de las Torres desde donde se obtiene una bonita vista de la muralla y las torres de la ciudad.


Vistas de la muralla desde la Tornide Väljak

Estamos disfrutando muchísimo de esta visita, sin duda es una de las cosas más importantes que hacer en Tallin, esta visita a la muralla. Muralla que fue construida para defenderse en la Edad Media de todo enemigo que quisiera invadir la ciudad.


Muralla de Tallin


Puerta de acceso a la ciudad


Entrando a la ciudad. Puerta Nunnatorn


Puerta Nunnatorn y tramo de muralla

Poco a poco vamos regresando a la zona de nuestro hotel, pero esta ciudad no para de sorprendernos, cada rincón es un detalle para gravar en nuestra retina.

La Iglesia del Espíritu Santo tiene en su fachada un bonito reloj pintado , es el reloj público más antiguo de Tallin.



Reloj pintado en la Iglesia del Espíritu Santo.

En una terraza del Pasaje de Santa Catalina nos sentamos a tomar algo y ya de paso ver el ambiente que se respira al atardecer en esta pintoresca calle.


Terraza en Pasaje de Santa Catalina

A estas horas de la tarde las tiendecitas ya están cerradas, pero en este pasaje podemos comprar objetos de vidrio, cerámica, joyas, etc todo hecho de forma artesanal.


Pasaje de Santa Catalina

Comienza a oscurecer y nos vamos a la zona de terrazas que están en los alrededores de la Plaza del Ayuntamiento para sentarnos a cenar un poco.


Tallin


decidiendo donde cenar en las Terrazas de la Plaza del Ayuntamiento


Ayuntamiento de Tallin


Calle de Tallin

Elegimos una terraza sin mucha afluencia de público, nos da respeto sentarnos donde hay mucha aglomeración de gente porque no nos olvidamos que estamos en pandemia.
Tenemos una pequeña sobremesa esperando a que se haga de noche, queremos hacer un recorrido por la catedral y los miradores cuando la ciudad esté iluminada y con esto poner fin a un largo y bonito día recorriendo Tallin.


Jardín del Rey Danés


Parlamento de Estonia


Catedral Alexander Nevski


Mirador de Kohtuotsa


Mirador de Kohtuotsa


Mirador de Patkuli

Desde este precioso mirador emprendemos el regreso al hotel a descansar, necesitamos recuperar fuerzas para mañana. Bajamos la escalera para ver bien desde abajo el Ayuntamiento, ahora que el edificio está bien iluminado.

Pasamos por la Puerta Nunnatorn y enseguida estamos en las calles más céntricas y cercanas al hotel.


Puerta Nunnatorn


Calle de Tallin


Ayuntamiento de Tallin iluminado


al sótano de Munga.  Tallin










































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